Nombrar la ansiedad y tomarse el tiempo
En el verano de 2019, Mina de TWICE se apartó porque subir al escenario se le había vuelto insoportable, y su agencia llegó a nombrar el diagnóstico. Decirlo en voz alta y que el grupo la esperara convirtió este caso en el referente de la salud mental en el K-pop.
Las señales llegaron antes. Mina se perdió una transmisión en vivo de fin de año en diciembre de 2018 por salud, y a inicios de 2019 la fotografiaron cojeando en el aeropuerto. Durante la gira de domos en primavera bailó con las piernas vendadas. Siendo alguien que estudió ballet once años, a los fans les dolía verla así.
En julio de 2019 desapareció de todas las agendas. Primero se habló de un malestar físico, pero el 11 de julio JYP Entertainment explicó que sentía una tensión psicológica extrema y ansiedad ante la idea misma de actuar. Se bajó de la gira mundial TWICELIGHTS y de los eventos hi-touch en Japón. Para colmo, las restricciones de exportación de Japón habían congelado la relación entre Corea y Japón, y como integrante japonesa de TWICE junto a Momo y Sana, Mina recibió una ola de akpeul, comentarios de odio ante los que la empresa anunció acciones legales.
Tras descansar en casa de su familia en Japón, volvió a Corea con su mamá el 1 de agosto. El 27 de agosto la agencia lo hizo oficial: trastorno de ansiedad. Estaba recuperándose y solo participaría los días que ella eligiera. Eso casi no pasaba: en la industria coreana una pausa solía venir con un escueto "por motivos de salud" y ya.
Ese otoño grabó el video de Feel Special y apareció en un teaser, pero el 23 de septiembre decidió no promocionar. Los fans notaron que su parte de la canción, sobre querer esconderse y sentir que todo perdió sentido, se sentía demasiado cercana.
El giro llegó en el fanmeeting del 20 de octubre. Iba a ser de ocho, contó Jihyo, hasta que Mina se armó de valor y dijo que quería estar. No participó en los juegos, solo en los escenarios, y en el cierre se quebró al intentar agradecer a los fans y a sus compañeras, que corrieron a abrazarla. Tres días después, en un concierto en Japón, hizo todo el setlist salvo tres canciones nuevas. Por un tiempo siguió caminando por los aeropuertos tomada de la mano de su mamá o de alguna integrante, y no fue a premiaciones.
El regreso completo fue por pasos. En febrero de 2020 las nueve por fin cantaron Feel Special juntas en Japón. En su live de cumpleaños de marzo apareció rubia platinada. Un tráiler documental de abril mostró lo que había escondido: ella bajando del escenario casi sin fuerzas, aferrada a las manos de su mánager y de sus compañeras. Con el comeback Eyes Wide Open de octubre de 2020, volvió del todo.
Por qué importa: después de perder a Jonghyun de SHINee en 2017, la industria empezó a dejar de esconder la salud mental. Lo de Mina fue el primer ejemplo claro de una empresa que nombra la condición y simplemente espera, una señal de que ir a una clínica psiquiátrica no tenía que ser un secreto. Cada vez que otro idol hace una pausa parecida, su caso vuelve a salir, y forma parte de la misma corriente que después incluye la pausa grupal de BTS y los dramas que ponen la salud mental al centro.