decodeK

Corea y Japón

PalabraDiplomaciaHistoriaDebateLo esencial

El recuerdo del dominio colonial sigue muy presente, pero dramas, música y viajes van y vienen entre ambos países como nunca. Son los vecinos que más se pelean y los que más se visitan.

Todo arranca con la ocupación japonesa, de 1910 a 1945. Tras la Liberación pasaron veinte años sin relaciones diplomáticas, hasta que en 1965 firmaron un tratado por el que Japón entregó 800 millones de dólares entre donaciones y préstamos. El problema es cómo se interpreta. Corea sostiene que la compensación entre gobiernos quedó saldada, pero no la de las víctimas individuales; Japón dice que el tratado cerró el tema. Los fallos por trabajo forzado, las idas y vueltas del acuerdo sobre las mujeres de consuelo y el reclamo japonés sobre Dokdo salen una y otra vez por esa grieta.

Por eso la puerta cultural se abrió tan tarde. El cine, la música y el manga japoneses estuvieron prohibidos desde la Liberación y recién se liberaron por etapas a partir de 1998 (la apertura a la cultura pop japonesa). Ese mismo año, el emperador de Japón usó por primera vez las palabras 'sufrimiento' y 'disculpa' frente a un presidente coreano de visita. Todos temían que la cultura japonesa se tragara a la coreana. Pasó lo contrario. Coorganizaron el Mundial de 2002, y al año siguiente NHK emitió Winter Sonata, que convirtió a Bae Yong-joon en 'Yonsama' y marcó la llegada del Hallyu a Japón.

El congelamiento más duro llegó en 2019. Después de un fallo que ordenaba indemnizar a víctimas de trabajo forzado, Japón restringió la exportación de materiales para chips, en Corea explotó el boicot a productos japoneses y el turismo en ambas direcciones se desplomó. Y justo en esos años, TWICE, con Momo, Sana y Mina, arrasaba en Japón. Como muchos grupos tienen integrantes japonesas, cuando la relación se tensa suelen ser ellas las primeras en recibir críticas.

En 2023 se levantaron las restricciones y la relación volvió a su cauce, con la opinión pública detrás. En una encuesta de 2026, el 54,3% de los coreanos dijo tener una imagen positiva de Japón, un récord. Los veinteañeros coreanos maratonean anime y viajan a Tokio, pero separan eso de la historia, y siguen siendo los más críticos con cualquier arreglo que no incluya una disculpa.

La relación aparece por todos lados en el contenido coreano. Mr. Sunshine sigue a combatientes de la resistencia a fines de Joseon, Harbin retrata la misión de Ahn Jung-geun, y los alfareros llevados a Japón durante la invasión de la década de 1590 forman parte de la historia de la porcelana celadón y blanca. Cualquier Corea contra Japón, sea fútbol o béisbol, pone el gukppong al máximo, y en el Día de la Liberación la Taegeukgi cuelga de los balcones. Y las peleas sobre de quién es cada plato también son clásicas.