Harbin
Película de 2024 que sigue a An Jung-geun y sus compañeros en el camino hacia el disparo contra Ito Hirobumi en la estación de Harbin, en 1909. En vez de un relato heroico, se detiene en la duda y el frío, y convierte una historia conocida en un thriller de espionaje helado.
La dirige Woo Min-ho, el de Inside Men. El primer guion que le llegó era una película de atracos bastante ligera, y él se plantó: es la historia de An Jung-geun, todos en Corea la conocen, así que tenía que ser seria. La productora aceptó y el proyecto arrancó de nuevo. Hasta tiró a la basura las coreografías de pelea vistosas que había preparado el director de acción. Por eso, pese a costar 30 mil millones de wones, casi no hay dopamina fácil. Incluso el disparo final no se filma de frente: la cámara sube y mira toda la estación desde lo alto, como si fueran los compañeros caídos observando desde el cielo, según explicó Woo.
Todo empieza en la batalla de Sinasan, en 1908. An (Hyun Bin) libera a unos soldados japoneses capturados siguiendo el derecho internacional, contra la opinión de sus hombres, y esa decisión termina en la masacre de su propia unidad. Esa liberación de prisioneros está tomada de un episodio real de 1908. Ya como comandante derrotado, An viaja a Harbin sospechando que hay un traidor entre los suyos. Woo Deok-sun (Park Jung-min) y Choi Jae-hyung (Yoo Jae-myung) existieron de verdad, mientras que Kim Sang-hyeon (Jo Woo-jin), Lee Chang-seop (Lee Dong-wook) y Gong Bu-in (Jeon Yeo-been) mezclan rasgos de varios independentistas. Gong Bu-in representa a las mujeres que lucharon por la independencia. El actor japonés Lily Franky interpreta a Ito, y Jung Woo-sung aparece en un cameo.
Hyun Bin rechazó el papel al principio por la presión, y luego volvió pensando: si no es ahora, ¿cuándo? Woo no quería un superhéroe, sino un hombre que deja a su familia y tiembla de miedo, y dice que vio esa mirada en Hyun Bin. Se cuenta que, en una escena rodando por la nieve, el barro le llegó hasta la ropa interior y aun así siguió sin cambiarse. La crítica aplaudió sobre todo a Park Jung-min y Jo Woo-jin.
La verdadera estrella es la imagen. Para recrear Vladivostok en 1909 filmaron en Letonia, donde siguen en pie edificios de la época zarista, y el desierto lo rodaron en Mongolia. El río Tumen congelado y agrietado, las dunas infinitas y una luz tan medida que deja sombras profundas le valieron elogios casi unánimes al director de fotografía Hong Kyung-pyo; un crítico dijo que hasta el humo del cigarrillo actuaba. Se filmó con ARRI ALEXA 65 y es la primera película coreana con un formato ampliado 1.90:1 exclusivo para salas IMAX. La banda sonora la grabó la Orquesta Sinfónica de Londres en Abbey Road.
Las opiniones se dividieron. La crítica valoró que dejara fuera el melodrama que suele ahogar al cine coreano sobre la lucha anticolonial. En el 49.º Festival Internacional de Cine de Toronto, dentro de Gala Presentations, Woo cuenta que 2.500 espectadores se pusieron de pie en la escena del disparo. Parte del público que esperaba un héroe triunfal sintió lejano a este An lleno de dudas, y el tono teatral de los diálogos hizo que muchos se quejaran de no entenderlos bien. Igual que The Age of Shadows, queda a medio camino entre el cine comercial y el de autor.
Se estrenó el 24 de diciembre de 2024 con distribución de CJ ENM y reunió unos 4,92 millones de espectadores en Corea. Al año siguiente ganó Mejor Película en los Premios Baeksang, después de 12.12: The Day; Hong Kyung-pyo se llevó el Gran Premio de cine en la misma gala y Hyun Bin, Mejor Actor en los Blue Dragon. Hoy está en Netflix. Los fans hasta inventaron el meme de los tres grandes 'bin' de Corea: Hyun Bin, Jeon Yeo-been y Harbin.
An Jung-geun vuelve una y otra vez al cine coreano porque la ocupación japonesa sigue siendo una memoria viva. La película toca el punto más sensible de la relación entre Corea y Japón, pero también muestra a los soldados japoneses como personas de carne y hueso y pone el foco en la crueldad de la guerra misma. Si el cine histórico coreano corre por dos vías, colonia y dictadura, Harbin va por la primera, y las películas sobre el levantamiento de Gwangju sostienen la segunda. En la línea de dramas de época sobre ese periodo, sus vecinas más cercanas son Assassination y Mr. Sunshine, donde Park Jung-min hizo un cameo como Ahn Chang-ho.