
Inside Men
Un noir de 2015 sobre políticos, un chaebol y la prensa repartiéndose el país en una misma mesa. Un año después del estreno, la gente decía que la realidad había empezado a copiar la película.
Está basada en un webtoon inconcluso de Yoon Tae-ho, el autor de Misaeng, publicado desde 2010 en una revista web del diario Hankyoreh. El cómic, dibujado sobre fondos totalmente negros, se detuvo en el capítulo 73 y nunca terminó, así que el director Woo Min-ho completó el resto en pantalla. Que una obra original sin final se volviera un taquillazo la convierte en ejemplo obligado de cómo los webtoons se volvieron la mina de historias del cine.
Quien mueve los hilos es Lee Kang-hee (Baek Yoon-sik), jefe de editoriales de un diario poderoso. Él conecta a un candidato presidencial con el presidente de un chaebol, mientras su operador, el matón político Ahn Sang-gu (Lee Byung-hun), se roba un archivo de fondos ilegales, pierde una mano por eso y queda tirado. Luego aparece el fiscal Woo Jang-hoon (Cho Seung-woo), al que nunca ascienden porque no tiene palancas, y de pronto la venganza y la ambición van en el mismo barco. Dato curioso: Woo no existe en el webtoon, lo crearon para la película.
El verdadero tema fueron los actores. Lee Byung-hun venía de un escándalo personal y la opinión pública estaba en su contra, así que la distribuidora mandó primero a Cho a las entrevistas. Cho abría cada una elogiando a Lee, los primeros espectadores regaron que la actuación era impecable, y el ambiente se volteó. Fue Lee quien propuso convertir a Ahn de bruto sin más en un tipo pícaro y medio torpe, porque una película tan pesada necesitaba respirar, y varias de sus líneas son improvisadas. Su frase enredada sobre ir a un mojito a tomarse unas Maldivas sigue siendo meme en Corea.
Cho rechazó el papel tres veces: se veía demasiado joven para fiscal, el personaje no estaba en el original y actuar entre dos pesos pesados le daba presión. Al final, esos mismos dos pesos pesados fueron la razón para aceptar. Fue su reencuentro con Baek nueve años después de Tazza. La mezcla rara de acento de Seúl con dialecto de Gyeongsang de su personaje fue idea suya, y una broma brutal que le lanza a Lee salió improvisada. Coincidencia buena: ambos interpretaron personajes inspirados en el independentista Kim Won-bong, Cho en Assassination y Lee en The Age of Shadows.
La taquilla hizo historia. Con un presupuesto de 7,500 millones de wones y un punto de equilibrio de 2.3 millones de boletos, juntó unos 7.07 millones con la versión de cines y otros 2.08 millones con el corte del director de tres horas, The Original, para 9.15 millones en total. Es la película para adultos más vista de la historia en Corea. El corte del director salió después de que contaran que la primera edición duraba 3 horas 40 minutos y prometieran estrenarlo si pasaban los 5 millones. La música es de Jo Yeong-wook, el de New World. La crítica fue tibia, algunos la acusaron de puro impacto y uno la llamó la versión para adultos de Veteran, pero el público la mantuvo en calificaciones de 9.
Y luego la realidad la alcanzó. En 2016 un alto funcionario del Ministerio de Educación repitió la famosa frase de la película sobre que el pueblo es como perros y cerdos, y fue destituido. Ese otoño estalló el escándalo de Choi Soon-sil y la gente empezó a decir que la película incluso se había quedado corta. En los Blue Dragon Film Awards de 2016 ganó Mejor Película y Mejor Actor para Lee, y el jurado dijo que captaba el estrés colectivo de la sociedad coreana. El propio Lee comentó que la realidad había superado a la ficción. Cada vez que estalla un escándalo de dinero y poder como el de Burning Sun, la película vuelve a salir en la conversación.
En el fondo cuenta la complicidad entre el poder y la prensa, y el gapjil de quienes aplastan a los de abajo, con toda la maquinaria del noir coreano. Woo Min-ho contó que pensó en una secuela pero la dejó porque la realidad iba más rápido que la ficción. En su lugar se prepara una trilogía precuela en el mismo universo, Inside Men: The Birth of the Villains. Después Woo dirigió Harbin y se consolidó como nombre clave de las grandes películas sobre la historia moderna de Corea.