Eomeona
El trot que arranca con un simple '¡Eomeona!', algo así como '¡ay, Dios!'. Convirtió a una cantante desconocida en estrella nacional de la noche a la mañana y le devolvió al trot un público de todas las edades.
Jang Yoon-jung ya había ganado el gran premio de un famoso festival de canción universitaria en 1998, pero pasó años sin despegar y vivía de actuar en dramatizaciones de casos policiales para la tele. La canción ni siquiera era para ella: el compositor Yoon Myung-sun la escribió pensando en una veterana, y varias estrellas del trot la rechazaron una tras otra hasta que llegó a una novata. ¿El motivo principal? La letra. Primero dice 'no me hagas esto', luego llama 'mi amor' a alguien que acaba de conocer y al final promete dárselo todo. La propia Jang confesó que lloró tres días porque la historia no le cerraba por ningún lado.
Salió casi sin ruido como sencillo a finales de 2003 y el boca a boca de la radio hizo el resto. Hasta niños de preescolar la cantaban, y fue el primer trot en doce años en ganar un programa musical. El álbum debut completo llegó en otoño de 2004. Esa fórmula de repetir una palabrita pegajosa es prácticamente la misma que usarían años después las hook songs del K-pop.
Sigue siendo un clásico del noraebang: si alguien la elige en una cena de oficina, todo el cuarto se suma desde el primer 'eomeona'. Le abrió de nuevo la puerta del trot a una generación joven que lo veía como música de sus papás, y muchos ubican aquí el punto de partida del posterior regreso del trot y de los fandoms de mamás que hoy sostienen a sus cantantes.
También cruzó el mar. En 2005 la cantante de enka Asami Hayashi hizo una versión en Japón, 'Koishite Omona', y dejó 'omona' y 'saranghaeyo' en coreano, algo que en Corea se celebró mucho. En 2024 una cantante coreana y una de Japón la cantaron juntas en un concurso Corea contra Japón y terminaron lanzándola como dúo. Incluso apareció en el videojuego de baile Pump It Up con el título 'Oh My!'.