
Jang Yoon-jung
La cantante que, con una sola canción en 2004, "Eomeona", sacó al trot de su fama de música para abuelos y lo convirtió en clásico de karaoke para todas las generaciones. Lleva más de veinte años en el centro del género: en el escenario, en los programas de variedades y en la mesa del jurado.
No empezó en el trot. En 1999, todavía en la prepa, ganó el gran premio del Festival de la Canción del Río de MBC con un tema bailable, "Nae Anui Neon". Aun así, el debut no llegó. Ya con agencia, no había dinero para un disco, así que sobrevivió como extra en programas de recreaciones, escenas que todavía aparecen en retransmisiones de cable. En la universidad no le alcanzaba para la calefacción: calentaba la cobija con la secadora y dormía abrazada a su perrita. Cuando fue al banco a pedir un crédito estudiantil, descubrió que por las deudas de sus padres ella también tenía mal historial crediticio. Sus amigos juntaron dinero para pagarle la colegiatura, y ella dice que les debe la vida.
El giro fue Eomeona. Varios cantantes la habían rechazado antes de que llegara a una novata, y ella misma admite que no le encantaba: la letra empieza con "no hagas esto" y termina con "te lo doy todo". Al principio pasó desapercibida. Luego las peticiones en la radio, los eventos en pueblos, los ringtones y los tonos de espera hicieron lo suyo, y en febrero de 2005 ganó el primer lugar en el programa en vivo Music Camp. En plena época de idols y baladas, que una mujer de veintitantos llegara a la cima de un ranking de televisión abierta con trot fue un escándalo. Hasta se usó como caso de "océano azul" en clases de negocios.
Lo clave es que no fue un golpe de suerte. "Jjanjjara" (2005), "Itta Ittayo" (2006) y "Jang Yoon-jung Twist" (2008) también pegaron, y amplió su repertorio con baladas desgarradoras como "Chohon", cuya versión en japonés llegó al número uno de un ranking de enka de la radio por cable japonesa en 2013. Dicción clarísima, vibrato sin exceso y un directo que no se cae ni en escenarios al aire libre con sonido terrible: esa es su firma.
Le dicen la Reina de los Eventos. Recorriendo festivales y shows locales llegó a manejar unos 100,000 km al año, y una vez hizo doce eventos en un solo día. Terminó viajando en avión para meter más fechas, y asegura que los únicos lugares donde nunca ha cantado son Ulleungdo y Dokdo, por el clima. Su regla: sus canciones nacieron en mercados de pueblo, así que ella va a donde está la gente que quiere oírlas. Por eso el "fandom de las mamás" que sostiene al trot la ha querido tanto tiempo.
La tele también la adoró. Se hizo famosa en el segmento de variedades Gold Miss Is Coming y condujo por años el show de SBS Challenge 1000 Songs junto a Lee Hwi-jae. A finales de 2009 hizo público su noviazgo con el conductor Noh Hong-chul y terminaron tres meses después. Un año más tarde, en un episodio de paseo de Infinite Challenge, el estéreo del carro puso tres canciones suyas seguidas y Noh solo pudo reírse nervioso, una escena que los fans siguen recordando. Una aparición que grabó en 2010 para Running Man nunca salió al aire porque se canceló junto con la de un invitado cuyo regreso causó polémica.
En 2013 se casó con Do Kyung-wan, locutor de KBS. Por miedo a que los fans más intensos lo acosaran, salieron en secreto cinco meses y ni sus compañeros de trabajo se enteraron. Por esas fechas también se supo que el dinero que había ganado durante años se había esfumado dentro de su familia, algo que sorprendió a todo el país. Con sus dos hijos, la familia salió en The Return of Superman, y Do se volvió famoso por burlarse de sí mismo diciendo que su sueldo frente al de ella es como dos costales de arena junto a una playa entera.
Cuando llegó la fiebre de las audiciones hacia 2019, pasó a la mesa del jurado. Como jueza de Miss Trot y Mr. Trot vio nacer a estrellas como Song Ga-in y Lim Young-woong, y con el concierto de Chuseok sin público de Na Hoon-a en 2020, quedó justo en medio del regreso del trot al horario estelar. Es la referencia número uno de las nuevas generaciones: Lee Chan-won dice que ella creó un género llamado Jang Yoon-jung, y Kim Hee-jae confesó que de niño viajaba nueve horas en camión, ida y vuelta, de Ulsan a Seúl solo para seguirla. Hoy los más jóvenes la mencionan junto a Lee Mi-ja y Joo Hyun-mi.