La escena bajo la lluvia
Cuando a alguien se le rompe el corazón en un k-drama, llueve. El género habla a través del clima, así que quién le pone el paraguas a quién es prácticamente la respuesta sobre la relación.
La fórmula es sencilla. A la protagonista la dejan y camina bajo el aguacero sin paraguas. La lluvia tapa las lágrimas, así que no hace falta llorar a gritos. Entonces alguien inclina su paraguas sobre ella sin decir nada, y ya sabes: ese es el bueno. ¿El personaje que tiene paraguas pero solo mira de lejos? Señal clarísima de segundo protagonista, y ya sabemos cómo le va. En una comedia romántica, el chaparrón repentino con dos personas corriendo bajo una sola chaqueta es la chispa de manual.
En Corea se siente tan natural por el clima real. Cada inicio de verano llega el jangma, la temporada de lluvias que dura semanas, así que la lluvia no es un evento dramático sino rutina, y ese aire húmedo y pesado es el ánimo de la estación. El ritual de pajeon con makgeolli en días lluviosos sale de la misma sensación; mucha gente dice que el sonido de la lluvia se parece al de la masa chisporroteando en aceite. Un pojangmacha con la lluvia golpeando la lona, o el parque del río Han de noche cuando escampa, son los escenarios favoritos para que los personajes se desborden.
Hasta la palabra paraguas tiene historia. Cuando se creó el hangul, la palabra nativa coreana era 'syurup', que después perdió frente al sinocoreano 'usan'. En 2022, tvN la rescató como título de un drama de época. Si te encantan series como My Mister, que cuentan lo que sienten los personajes con paisajes en vez de diálogos, empieza a fijarte en el pronóstico del tiempo.