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jangma (장마)

PalabraClimaVeranoK-drama

Es la temporada de lluvias de Corea: arranca a finales de junio y dura alrededor de un mes. La ropa no se seca, el aire se pone pegajoso y hay quien le dice la quinta estación.

La explicación: el aire frío y húmedo del norte choca con el aire caliente y húmedo del Pacífico Norte justo encima de la península, y ahí se queda estancado. Esa línea es el frente del jangma. En promedio empieza entre el 20 y el 25 de junio y termina cerca del 25 de julio. Ojo, no llueve todos los días: los días de lluvia real son como quince, y últimamente está de moda el 'jangma nocturno', con tardes tranquilas y aguaceros apenas oscurece. Casi un tercio de la lluvia del año cae en estas semanas, así que un jangma flojo significa miedo a la sequía en la primavera siguiente.

La vida diaria se vuelve muy concreta. Los tendederos de la azotea no sirven de nada, la ropa húmeda huele raro y el deshumidificador y la secadora se vuelven lo más valioso de la casa. La lechuga puede salir más cara que el samgyeopsal. Y los guitarristas y violinistas viven con el pendiente de que la humedad les deforme el instrumento.

También hay un ritual de día lluvioso: jeon recién frito con makgeolli, o refugiarse bajo la lona de un pojangmacha. Muchas escenas bajo la lluvia de los k-dramas tienen justo esa vibra. El lado duro está en el banjiha, el semisótano que se inunda primero cuando cae el diluvio, la misma realidad que la escena de la inundación de Parásitos le mostró al mundo.

El jangma ya no es lo que era. La agencia meteorológica dejó de pronosticar oficialmente su inicio y su fin en 2009, en 2020 llegó el más largo registrado, que se estiró hasta mediados de agosto, y los veranos de 'jangma seco', casi sin lluvia, son cada vez más comunes. Hasta se ha propuesto cambiar la palabra por 'temporada de lluvias', lo que la pone en el centro de la charla sobre las estaciones que se desajustan. Cuando se va, llegan las noches tropicales.

También vive en el arte. MAMAMOO y la cantante Jung-in tienen canciones llamadas 'Jangma'. La novela corta del mismo nombre de Yoon Heung-gil empieza cuando llegan las lluvias y termina cuando se van, y ese aguacero sin fin es una metáfora de la Guerra de Corea.