
Parasite
La película de Bong Joon-ho de 2019 sobre una familia de un semisótano que se va colando, uno por uno, en una mansión en lo alto de la colina. Es la primera película en ganar la Palma de Oro y el Óscar a Mejor Película.
Es el séptimo largometraje de Bong Joon-ho. Ki-woo (Choi Woo-shik), hijo de una familia sin trabajo, consigue unas clases particulares muy bien pagadas para la hija del señor Park (Lee Sun-kyun) gracias a su amigo Min-hyuk (Park Seo-joon). Un certificado de estudios falso le abre la puerta, y detrás entran su hermana Ki-jung (Park So-dam), su papá Ki-taek (Song Kang-ho) y su mamá Chung-sook (Jang Hye-jin). La señora Park (Cho Yeo-jeong) se cree todo, y en cuanto echan a la antigua ama de llaves Moon-gwang (Lee Jung-eun), la película da un volantazo hacia otro género. Bong la describió como una tragedia sin villanos y una comedia sin payasos.
Cuando solo se conocían el título y el nombre de Song Kang-ho, mucha gente esperaba una película de monstruos al estilo de The Host o Snowpiercer. The Host y Parasite, la combinación era demasiado buena para que la crítica extranjera no la notara. Pero resultó ser una historia familiar del tamaño de Mother. Todo está construido sobre la altura: escaleras interminables entre la mansión y el banjiha, y una noche de lluvia tipo jangma que arriba es romántica y abajo es desastre. El mapa de clases de Seúl queda tendido en pantalla. Bong dijo que el motivo más importante es el olor, justo eso que es demasiado grosero para decir en voz alta, y por eso cruzar esa línea es la chispa que lo hace estallar todo.
La obsesión por los detalles es de leyenda. La mansión no es una casa real sino un set, tan convincente que Alejandro González Iñárritu, presidente del jurado en Cannes, preguntó dónde la habían encontrado. El barrio del semisótano también se construyó, callejones incluidos, en un estudio con tanque de agua, y para la inundación Bong y su director de fotografía se metieron con trajes de buzo. Hasta el sonido marca la clase: la mansión es silenciosa y con mucha reverberación, el banjiha es estrecho y ruidoso. Park Myung-hoon, el hombre del sótano y básicamente un spoiler con patas, firmó un acuerdo de confidencialidad y no pudo pisar la alfombra roja de Cannes.
Muchos momentos virales nacieron afuera. La cancioncita de Ki-jung con su historia falsa, con la melodía de la canción patriótica Dokdo es nuestra, se volvió meme como "Jessica Jingle". El traductor Darcy Paquet convirtió el jjapaguri en "ram-don", la Universidad Nacional de Seúl en Oxford y KakaoTalk en WhatsApp. The Belt of Faith de Jung Jae-il engañó a todos, que pensaban que era una pieza barroca real; él mismo la llamó barroco trucho. La canción de los créditos, Un vaso de soju, tiene letra de Bong y la canta Choi Woo-shik, para que salgas del cine con ganas de tomarte un soju a solas.
La lista de récords no termina. En 2019 ganó la primera Palma de Oro para Corea, y al año siguiente se llevó cuatro premios en la 92.ª edición de los Óscar: Película, Dirección, Guion Original y Película Internacional. Fue la primera película de habla no inglesa en ganar Mejor Película, y también la primera en llevarse el premio al mejor elenco del SAG. En Corea vendió 10.31 millones de entradas y fue la primera ganadora de uno de los tres grandes festivales en entrar al club de los diez millones; además ganó el gran premio de los Baeksang Arts Awards. También fue la primera película coreana en pasar los 200 millones de dólares en el mundo. La producción y distribución quedaron en manos del grupo CJ ENM.
La película también es un espejo de Corea. Llegó cuando la autoburla del Hell Joseon y los escándalos de gapjil estaban en todas partes, y la frase del señor Park sobre la gente que "cruza la línea", vista desde la ventana de un semisótano, le explicó la desigualdad coreana al mundo en una sola toma. Lee Sun-kyun, quien interpretó al señor Park, murió en diciembre de 2023 en medio de una investigación por drogas y una fuerte cobertura mediática, lo que abrió un debate sobre cómo actuaron la policía y la prensa. Desde Parasite, ver cine y series coreanas con subtítulos se volvió algo mucho más normal en todo el mundo.