Una investigación, la prensa y Lee Sun-kyun
En diciembre de 2023 murió un actor que llevaba más de dos meses bajo una investigación por drogas y con su vida privada en los titulares todos los días. Desde entonces Corea empezó a cuestionar en serio las filtraciones de la policía y la forma en que la prensa cubre a alguien que ni siquiera ha sido acusado.
El actor era Lee Sun-kyun, el señor Park de Parasite y Park Dong-hoon en My Mister, una cara que mucha gente fuera de Corea ya conocía. Todo arrancó el 19 de octubre de 2023, cuando un diario citó a una fuente policial diciendo que un actor identificado solo como L estaba bajo investigación preliminar por drogas. La inicial no engañó a nadie: su nombre corrió en menos de un día y cuatro días después fue imputado formalmente. En la misma ofensiva también interrogaron a G-DRAGON, cuyo caso terminó sin cargos. Después del caso de Yoo Ah-in a principios de ese año, las investigaciones de drogas a famosos ya eran tema fijo en las noticias.
Lo que siguió fue prácticamente una transmisión en vivo. La prueba rápida de reactivo, las muestras de cabello y vello para el Servicio Nacional Forense, sus tres comparecencias ante la policía: todo frente a las cámaras. Los análisis salían negativos una y otra vez. Él, de hecho, había denunciado por extorsión a la encargada de un bar y a otras personas, asegurando que lo habían chantajeado para sacarle mucho dinero. A fines de noviembre, KBS emitió en exclusiva la grabación de una conversación privada que no tenía nada que ver con la acusación. El tercer interrogatorio, el 23 de diciembre, duró 19 horas, y él pidió someterse al polígrafo para demostrar que decía la verdad.
El 27 de diciembre se conoció la noticia de su muerte. Tenía 48 años. La policía dijo que no hubo presión indebida y la causa por drogas se cerró porque el investigado había fallecido. La polémica con los medios siguió. TV Chosun publicó el contenido de una nota de despedida que la familia había pedido no divulgar y retiró la nota ocho días después; más de 20 medios que la habían copiado tal cual recibieron una advertencia de la Comisión de Ética de la Prensa. Las pautas coreanas para informar sobre suicidios, elaboradas por el Ministerio de Salud y la asociación de periodistas, entre otros, piden no difundir ese tipo de notas.
El 12 de enero de 2024, el director Bong Joon-ho, el cantante Yoon Jong-shin y el actor Kim Eui-sung se pararon en el Centro de Prensa de Seúl para leer un comunicado firmado por 29 organizaciones del sector, desde festivales de cine hasta productores y el sindicato de actores. Hacían tres reclamos. A la policía, aclarar cómo y por dónde se filtró la información interna. A los medios, preguntarse si habían vendido su vida privada en vez de servir al derecho a la información, y borrar las notas sin un propósito legítimo. Al gobierno y al Congreso, reformar las reglas sobre la difusión de los hechos imputados a un sospechoso. También señalaron a los cyber wreckers, youtubers que viralizan chismes sin verificar. KBS se negó a borrar nada: dijo que su reportaje fue mesurado y que vincularlo con la muerte era forzado. En marzo, el regulador de radiodifusión emitió una opinión de orientación administrativa contra KBS y MBC.
La investigación de la filtración quedó en manos de una policía provincial vecina. En enero de 2024 allanó la unidad antinarcóticos de Incheon y al medio Dispatch, lo que causó rechazo porque el artículo de Dispatch en cuestión salió después de la muerte y criticaba a la policía. En marzo detuvieron a un oficial de Incheon por filtrar un informe inicial del caso y en abril imputaron a un investigador de la fiscalía. En diciembre de 2025, un tribunal condenó al exoficial a un año y dos meses de prisión en suspenso y multó con 5 millones de wones a un periodista que pasó datos personales; la fiscalía apeló. En septiembre de 2026, el investigador de la fiscalía recibió un año de prisión en suspenso. La mujer que lo extorsionó quedó detenida el 30 de diciembre de 2023.
En la política se habló de una llamada ley Lee Sun-kyun, y en un foro del Congreso se propuso darles a los investigados el derecho a exigir que no se publiquen detalles de su caso. Cuando Corea perdió a Sulli y a Jonghyun, el foco estuvo en el akpeul, los comentarios de odio. Esta vez la pregunta fue sobre la policía y si se puede confiar en la prensa. Sus últimas películas, Project Silence y Land of Happiness, se estrenaron tras su muerte.