Una carrera frenada por cargos de drogas
El actor top Yoo Ah-in fue juzgado por consumir de forma habitual varias drogas y su condena quedó firme en 2025. Proyectos ya filmados se retrasaron o se reeditaron para sacarlo, una demostración en vivo de cómo el caso de una sola persona sacude a toda una industria.
Yoo Ah-in era uno de los actores que definían a su generación: el heredero arrogante de Veteran, el chico a la deriva de Burning. Todo arrancó en febrero de 2023 con una exclusiva: la policía le había prohibido salir del país a un actor de cine por uso habitual de propofol. El detonante no fue un chisme del medio sino los datos. La agencia de seguridad de medicamentos detectó a 51 personas con patrones raros en recetas de narcóticos médicos, y él estaba en la lista.
Cada prueba agregaba algo. Salió cannabis, luego cocaína y ketamina, y después sedantes como el midazolam, hasta sumar ocho sustancias. Según la acusación, entre septiembre de 2020 y enero de 2023 recibió 181 aplicaciones en 14 clínicas, con más de 9,6 litros solo de propofol. También lo acusaron de conseguir más de 1.100 pastillas para dormir con recetas a nombre de seis personas, entre ellas su papá y su hermana. Tras su primer interrogatorio en marzo de 2023 pidió perdón ante la prensa y dijo que se había hundido en la autojustificación. Las dos órdenes de arresto que se pidieron fueron rechazadas.
El caso llegó hasta la última instancia. En septiembre de 2024 el tribunal lo declaró culpable de fumar cannabis, del uso habitual de propofol y otras drogas y de comprar recetas con nombres ajenos, lo condenó a un año de prisión y 2 millones de wones de multa, y lo detuvo ahí mismo. Salió absuelto de haber empujado a un acompañante de viaje a fumar y de instigar la destrucción de pruebas. En febrero de 2025 la apelación, considerando sus años de insomnio y depresión y que había superado buena parte de la dependencia, bajó la pena a un año con dos de suspensión, y quedó libre. La fiscalía apeló, pero en julio de 2025 la Corte Suprema confirmó ese fallo.
Donde más lo notaron los fans de afuera fue en la pantalla. 'The Match', película de Netflix en la que interpretaba a un genio del go frente a Lee Byung-hun como su maestro, quedó congelada y al final se estrenó en cines en marzo de 2025, con toda la promo centrada en Lee y los pósters usando al actor infantil que hacía la versión joven de su personaje. La serie de Netflix 'Goodbye Earth' se reeditó para recortar sus escenas y salió en abril de 2024, y la película 'Hi-Five' se estrenó en mayo de 2025 sin que él hiciera promoción. En la segunda temporada de Hellbound, de Yeon Sang-ho, su papel pasó a otro actor.
Las marcas también se movieron rápido. Los contratos de modelo publicitario en Corea suelen traer cláusulas de conducta, así que un escándalo borra la cara de todos lados a la vez. Una plataforma de moda que hasta había lanzado un humano virtual inspirado en él puso sus videos en privado, y una marca outdoor lo reemplazó por An Yu-jin de IVE y Lee Jun-ho. KBS lo puso en su lista de apariciones restringidas y hasta pausó el streaming de sus series viejas, y en Weibo, en China, las publicaciones sobre el caso pasaron los 900 millones de vistas.
¿Por qué fue tan grande? Porque en Corea la tolerancia social a las drogas es bajísima. Una sola acusación suele significar pausa inmediata, y cada vez que se habla de regreso aparece el precedente de Ju Ji-hoon, que en 2009 recibió una condena suspendida por cargos parecidos y volvió. Ese mismo otoño empezó una investigación por drogas contra el actor Lee Sun-kyun, y la forma en que se llevó esa investigación y su cobertura dejó preguntas mucho más pesadas.