The Witch
Una colegiala de pueblo sin memoria descubre lo que realmente es. Apostar todo a una actriz desconocida funcionó, y abrió la puerta a la acción coreana protagonizada por mujeres.
Se estrenó en junio de 2018 con el título internacional The Witch: Part 1. The Subversion. Ese Part 1 está ahí porque Park Hoon-jung, el guionista y director que se hizo famoso con New World, planeó una trilogía desde el principio. Como siempre, él mismo escribió el guion.
La premisa: hace diez años algo salió muy mal en unas instalaciones misteriosas y una niña logró escapar sola. Una pareja de ancianos adopta a la pequeña, que no recuerda ni su nombre ni su edad, y ella crece hasta convertirse en Ja-yoon, una estudiante alegre y llena de energía. Para ayudar a su familia, que anda corta de dinero, se presenta a un programa de audiciones con premio en efectivo. Apenas sale al aire, empiezan a rondarla desconocidos: un joven burlón al que llaman el Noble, y la Doctora Baek y el Señor Choi, que llevan años buscando a una niña desaparecida. La primera mitad es un thriller pausado; la segunda estalla en acción sobrehumana sin freno.
Lo más fuerte es el casting. Kim Da-mi era una completa novata elegida por audición y, en la práctica, interpreta a dos personas: la chica dulce de pueblo y la bruja helada. Ella ha dicho que creía que ambas eran la verdadera Ja-yoon. Con Go Min-si, que hace de su mejor amiga Myeong-hui, tiene la misma edad (las dos nacieron en 1995) y se hicieron amigas enseguida. Para una escena en el tren se comieron nada menos que tres cartones de huevos duros, y después no querían ni verlos.
El Noble estaba escrito como un tipo simplemente frío, pero Choi Woo-shik le metió un lado juguetón que lo vuelve mucho más inquietante. Al principio se pensó en Lee Jong-suk para el papel, pero lo rechazó por agenda y terminó sumándose a la secuela. La Doctora Baek también era originalmente un hombre: tras la propuesta de cambiarle el género llegó Jo Min-su, que conservó la forma de hablar seca y masculina del personaje y creó una científica loca que da escalofríos.
Lo más difícil fue lograr que la película existiera. Varios inversionistas dijeron que no a una cinta de acción con una mujer como única protagonista y encima debutante, así que el presupuesto fue ajustadísimo. Por eso tanta explicación sale en diálogos, por eso el rodaje en el extranjero se redujo a Jeju y por eso el set del laboratorio quedó en una quinta parte de lo planeado. La crítica le dio duro a lo verbosa que es, pero la acción fue un éxito total. Inspirada en adaptaciones live action de anime y en películas de Marvel, tiene la energía del manga shonen: paredes que revientan en polvo, hombres que salen volando como piedritas, y todo sin verse barato. El elenco entrenó cinco días a la semana durante cuatro o cinco meses, a tal punto que llegaron a vomitar. Frases como 'tú y yo no estamos al mismo nivel' fueron tachadas de cringe, pero el director respondió que si parece cómic, es que salió como quería.
El boca a boca hizo lo demás. Sin estrellas en el cartel, fue número uno en taquilla su primer fin de semana, volvió a subir en la cuarta semana y cerró con unos 3,19 millones de espectadores. También generó debate por su violencia brutal para una clasificación de mayores de 15. Dato curioso: la historia transcurre en Hongseong, en Chungcheong del Sur, así que las amigas de Ja-yoon hablan con un marcado dialecto local mientras Kim Da-mi suena casi a Seúl.
La saga siguió con Part 2. The Other One en 2022 y con la serie derivada The Tyrant. Kim Da-mi y Choi Woo-shik se reencontraron años después en un tono totalmente distinto en el romance Our Beloved Summer. Y la ola de mujeres al frente de la acción coreana siguió con My Name y Smugglers.