
Park Hoon-jung
El guionista y director detrás de New World y The Witch. Se hizo un nombre con noir de hombres y sangre a chorros, y hoy está armando un universo de acción liderado por chicas con superpoderes.
No empezó en el cine. Para pagar las cuentas escribía guiones de videojuegos y tramas de cómics de artes marciales, y aprendió a escribir para cine viendo películas de género sin parar, sin pasar por una escuela de cine. Todo cambió en 2010, cuando dos guiones suyos salieron a la vez: I Saw the Devil, de Kim Jee-woon, y The Unjust, de Ryoo Seung-wan. Con The Unjust se llevó al año siguiente el premio a mejor guion en los Blue Dragon Film Awards y de golpe fue el escritor más buscado de Chungmuro, el barrio del cine coreano. Tiempo después se supo que buena parte de los diálogos más citados los había pulido Ryoo, que le cedió el crédito para impulsar mejores condiciones para los guionistas. El propio Park lleva años diciendo que los guionistas tienen que plantarse ante productores e inversionistas cuando se habla de contratos.
Debutó como director en 2011 con la película de artes marciales The Showdown. Dos años después llegó New World, la historia de un policía infiltrado en el corazón de una mafia, con Choi Min-sik, Hwang Jung-min y Lee Jung-jae chocando de frente. Sigue siendo el primer título que sale cuando alguien habla de noir coreano, y sus frases viven como memes. También ganó el premio Focus Asia en el festival de Sitges. En el comentario del DVD, Choi y Hwang le dicen en broma que el guion está raro y él les responde "¿Y qué quieren que haga?". Los fans todavía lo citan, y sí, los tres se estaban riendo.
Lo que vino después tuvo altibajos. The Tiger (2015), un drama de época sobre la caza del último tigre de Joseon durante la ocupación japonesa, lo volvió a juntar con Choi Min-sik, pero no recuperó su enorme presupuesto. V.I.P. (2017), con Lee Jong-suk, Jang Dong-gun y Kim Myung-min, tampoco llenó salas. New World y V.I.P. además recibieron críticas por cómo trataban a sus personajes femeninos, y le colgaron la etiqueta de machista.
El giro fue The Witch (2018). Una chica sin memoria crece en una granja y resulta ser una superhumana creada en un laboratorio. El papel convirtió a la debutante Kim Da-mi en estrella de la noche a la mañana. Park contó que había ideado la historia como trilogía, sobre su género favorito, peleas de chicas con superpoderes, antes incluso de rodar New World. Su meta declarada es filmar películas como si fueran manga, y por eso los diálogos del final suenan a cómic japonés puro. La primera parte lleva el subtítulo The Subversion. El boca a boca la llevó a superar el punto de equilibrio, y el "Nobleman" burlón de Choi Woo-shik se volvió favorito de los fans. La secuela casi se cae cuando Warner Bros. dejó de invertir en cine coreano, pero la distribuidora NEW se quedó con los derechos y en 2022 llegó The Witch: Part 2. The Other One. La crítica se dividió, la taquilla no: recaudó más del triple de lo que costó. Desde The Witch pone a las mujeres en el centro, y ahora tiene fama de escribirlas bien incluso dentro del noir más duro.
Night in Paradise (2021) se estrenó fuera de competencia en Venecia y luego saltó los cines para salir en todo el mundo por Netflix. La Jae-yeon de Jeon Yeo-been sigue su nueva línea de protagonistas mujeres. En The Childe (2023), Kim Seon-ho interpreta a otro personaje llamado Nobleman, porque reciclar nombres y lugares entre películas es muy de él. En 2024 amplió el universo de The Witch con la serie de Disney+ The Tyrant, y los fans se quejaron de que suma misterios mientras Witch 3 nunca llega. Su película de 2026 es Sad Tropics.
Tiene manías que vale la pena conocer. Ama tanto Jeju que desde Night in Paradise filma allí, y el final de la primera Witch también se rodó en la isla. En cada película hay una escena grande de comida. Desde V.I.P. aparecen diálogos en inglés una y otra vez. Su paleta pasó de los grises turbios de New World a los azules fríos de The Witch, así que mucha gente ni se enteró de que eran del mismo director. La violencia siempre es fuerte; se cuenta que algunos actores se negaron a rodar escenas por demasiado brutales. Aun así, en el comentario de The Witch jura que es pacifista y que odia la sangre.
Las críticas también lo siguen: que New World mezcla Infernal Affairs y Election, que Night in Paradise se apoya en Takeshi Kitano, que sus guiones no crecieron desde sus primeros éxitos. Como guionista-director prolífico y de altibajos, lo comparan seguido con Yeon Sang-ho. Igual, casi nadie discute que es uno de los pocos directores coreanos capaces de construir un universo en el que la gente de verdad quiere quedarse.