
Hwang Jung-min
El seguro de taquilla del cine coreano, con tres películas de más de diez millones de espectadores. Del 'entra, entra' de New World al Chun Doo-gwang de 12.12: The Day, convierte una sola línea en meme.
Nació en 1970 en Masan. En su último año de prepa se obsesionó con el teatro, dejó el examen de admisión para después, rentó una sala con sus amigos y montó una obra. No llegó nadie. Repartieron la deuda a la suerte y a él le tocó la parte más grande, un millón de wones. Entre chambitas de medio tiempo, consiguió un papel mínimo en The General's Son de Im Kwon-taek y con ese pago saldó la deuda exacta. Eso sí, estaba tan nervioso que se trabó en sus poquísimas líneas y hubo que rescatarlas en el doblaje. Dato curioso: en la secundaria fue compañero de salón de Kang Ho-dong, y en su época en la compañía teatral Hakjeon él, Sol Kyung-gu, Kim Yoon-seok, Cho Seung-woo y Jang Hyun-sung eran conocidos como los Cinco Águilas de Hakjeon.
Los años de anonimato fueron largos. Waikiki Brothers lo puso en el mapa, Road Movie arrasó con los premios a revelación y en 2005 You Are My Sunshine, junto a Jeon Do-yeon, le dio el premio a Mejor Actor en los Blue Dragon Film Awards. Su discurso se volvió leyenda: unas sesenta personas del equipo prepararon un banquete delicioso, él solo tomó la cuchara y aun así se llevó todos los reflectores, y eso le daba pena. En coreano existe la frase 'poner tu cuchara en una mesa que otro sirvió' para hablar de quien se cuelga del trabajo ajeno, y él la volteó para dar las gracias. Hasta hoy se le llama el discurso de la mesa servida. En ese mismo escenario le dijo a Jeon que trabajar con ella había sido un milagro, y cuentan que su esposa lo regañó al llegar a casa. Ese año también hizo de jefe mafioso rastrero en A Bittersweet Life, y mucha gente no podía creer que fuera el mismo actor que el chico de campo tierno.
En New World (2013) interpretó a Jung Chung, el número dos de la organización, que trata como hermanito al policía infiltrado Lee Ja-sung, papel de Lee Jung-jae. Las pantuflas de avión de su primera escena y el 'deurowa, deurowa' (entra, entra) que todo mundo parodia fueron ideas suyas. Muchos dicen que ahí quedó definido el arquetipo del hyungnim del cine criminal coreano.
Luego vino la racha. Ode to My Father sumó unos 14.25 millones, Veteran de Ryoo Seung-wan unos 13.4 millones: dos películas de diez millones en dos años, y contando Himalaya, cerca de 37.4 millones de espectadores con cuatro cintas. De ahí salió el apodo Mid-bo-hwang, algo así como el Hwang Jung-min que ves sin dudar. ¿Y él qué dice del título de actor de diez millones? Básicamente 'y eso qué'. El póster de Himalaya hasta generó un juego viral: su cara salía a tamaño real, así que la gente se paraba enfrente y empataba su rostro con el suyo para la foto.
En The Wailing (2016) de Na Hong-jin fue el chamán Il-gwang. Que Il-gwang hiciera el ritual en taparrabos fue sugerencia suya, como pista para el público; Na le respondió que la película no tenía por qué ser tan amable con la audiencia. Diez años después volvieron a juntarse en la cinta de ciencia ficción Hope, donde sus primeros cincuenta minutos, prácticamente un show en solitario, convencieron tanto en Cannes como en Corea.
En Narco-Saints de Netflix fue Jeon Yo-hwan, un pastor de secta convertido en narco, y demostró que también domina las series; la producción incluso provocó una protesta oficial del gobierno de Surinam. Luego llegó 12.12: The Day en 2023. Rapado y todo, interpretó a Chun Doo-gwang, inspirado en Chun Doo-hwan, y logró su tercera película de diez millones. Fue tan convincente que lo insultaron en redes, y su insulto favorito fue 'sal ya del cuerpo de mi oppa, dictador'. Con ese papel ganó por fin el premio de actuación de los Baeksang, completando Blue Dragon, Grand Bell y Baeksang, y tras Veteran 2 superó a Song Kang-ho como el protagonista con más espectadores acumulados en Corea.
Nunca dejó el teatro. Ha hecho Shakespeare con Ricardo III y Macbeth, y dirigió los musicales Assassins y Orchestra Pit, lo que lo pone en la primera fila de la ola de actores que se pasan a dirigir. Cuando Park Jung-min, de Sam Company (la agencia que dirige su esposa), dijo que quería un año sabático, Hwang le soltó '¡no descanses, uf!'. La imitación que hizo Park se hizo viral y los internautas concluyeron que sonaba más a Hwang que el propio Hwang.
Para los adolescentes es un instrumento humano. El youtuber Jeffp recorta sus diálogos de película y los arma para que parezca que canta Kitsch de IVE o Bam Yang Gang, con millones de vistas, y la versión de APT. pasó el millón en menos de un día. Jeffp dice que lo eligió por su rango emocional, su dicción y su proyección, y cuando se conocieron, Hwang cantó en vivo el inicio de Supernova. Por su cara siempre roja le dicen Hwang-si, juego con hongsi, el caqui maduro. Y una vez llamó Punghyanggo al canal de charlas de Yoo Jae-suk, Pinggyego: el error terminó como título de un programa de viajes improvisados.