Ode to My Father
Película de 2014 que sigue a un niño refugiado que se convierte en jefe de familia y atraviesa de punta a punta la historia moderna de Corea. La crítica se partió entre "homenaje a nuestros padres" y "blanqueo de la historia", y aun así vendió más de 14 millones de entradas.
Arranca en el puerto de Hungnam, en el invierno de 1950. En plena Guerra de Corea, el pequeño Deok-su trepa por un barco de carga lleno de refugiados cuando se le suelta su hermanita Mak-sun, y su papá baja a buscarla. El barco zarpa sin ellos. Las últimas palabras del padre, "desde ahora tú eres el jefe de la familia", le marcan la vida entera. El resto de la familia llega a Busan y se instala en "Kkotbun-i", la tienda de importados de su tía en el mercado Gukje, y cuidar esa tienda se vuelve el ancla de Deok-su. El título coreano es justamente el nombre de ese mercado tradicional. El director Yoon Je-kyoon contó que empezó a imaginar la historia en 2004, cuando se volvió papá y pensó en su propio padre, que trabajó hasta el cansancio y murió sin descansar.
La vida de Deok-su (Hwang Jung-min) pasa por los grandes momentos de la historia coreana uno tras otro. Se va a Alemania Occidental como minero para pagar la universidad de su hermano y ahí conoce a Young-ja (Kim Yun-jin), una enfermera coreana. Entra a la universidad marítima y sueña con ser capitán, pero lo deja para pagar la boda de su hermana menor trabajando como técnico en Vietnam en plena guerra. Más tarde se sienta frente a la transmisión en vivo de KBS de 1983 que reunía a familias separadas por la guerra. El título en inglés habla de una oda al padre, pero hoy esa generación sería la de los abuelos: la generación de la industrialización que sostuvo con el cuerpo el Milagro del río Han.
En taquilla fue arrasadora. Superó los diez millones el 14 de enero de 2015 y cerró con unos 14,26 millones de espectadores, entre las cinco más vistas de la historia en Corea. En el mundo recaudó más de 184 millones de dólares, segunda entre las películas coreanas después de Parasite. Con esta y Haeundae, Yoon se volvió el primer director coreano con dos películas de diez millones. Oh Dal-su, que interpreta a Dal-gu, el mejor amigo, sumó otro título a una racha que ya incluía The Host, The Thieves y The Attorney.
Las opiniones se fueron a los extremos. En Naver, el público le daba más de 9 y la crítica rondaba el 5,8. Unos la llamaron el Forrest Gump coreano; otros, un melodrama de manual que te obliga a llorar. Y luego se volvió política. Un lado decía que aplaudía el sacrificio de los mayores mientras borraba lo oscuro de esa época; el otro, que por fin ayudaba a los jóvenes a entender a sus padres. En el noticiero Newsroom de JTBC, Yoon insistió en que la película es sobre la familia y no sobre grandes discursos políticos, y contó que dejó fuera una escena de Park Chung-hee visitando Alemania para no encender polémicas. Las escenas en que todos se congelan y cantan cuando suena el himno nacional se leyeron de las dos maneras, aunque en la película están filmadas como chiste. También se comenta mucho que esta y The Attorney, dos éxitos de diez millones con un año de diferencia, se leyeron desde extremos políticos opuestos.
Los detalles premian una segunda vista. El pequeño Deok-su sufre burlas por su acento del norte y poco a poco pasa al dialecto de Busan, y Young-ja, que al inicio habla como de Seúl, de viejita ya suena totalmente porteña. Hwang, que tenía cuarenta y tantos, se convirtió en un hombre de setenta gracias a un equipo sueco de maquillaje de efectos, y estudió videos de señores mayores en un parque de Jongno para copiar sus manos y su forma de caminar. Al cantante Nam Jin lo interpreta U-Know Yunho de TVXQ. Frente al puesto de lustrabotas de Deok-su pasa un joven empresario que sueña con construir barcos, y hay otros cameos de figuras reales escondidos como easter eggs.
La tienda Kkotbun-i real se volvió atracción turística. El problema: llegaba mucha gente pero nadie compraba, y cuando el dueño del local subió la llave del negocio casi la echan, así que la ciudad de Busan anunció un plan turístico alrededor de ella. Además quedó registrada como la primera gran producción coreana en aplicar contratos laborales estándar a todo su equipo.