La boda y el divorcio de la pareja Song-Song
Song Joong-ki y Song Hye-kyo se conocieron en un drama, se casaron en 2017 y se separaron en 2019. Tanto el anuncio de boda como la noticia del divorcio sacudieron no solo a Corea sino a toda Asia.
Se conocieron en 2016 en Descendientes del sol, donde interpretaban al soldado Yoo Si-jin y a la doctora Kang Mo-yeon. Escrito por Kim Eun-sook junto con Kim Won-seok, el drama se volvió un fenómeno total y la química entre los protagonistas era tema en cada episodio. Ese año Song Joong-ki y Song Hye-kyo hasta compartieron el gran premio de los premios de drama de KBS. Que el chisme saliera de la pantalla era cuestión de tiempo.
Hubo dos rondas de rumores de noviazgo. Primero, en 2016, alguien dijo haberlos visto de la mano en Nueva York mientras el drama seguía al aire. Luego, en junio de 2017, fotos de los dos pasando por el aeropuerto de Bali en días distintos. Las dos veces sus agencias lo negaron. Menos de un mes después de negar lo de Bali, a las 6:30 de la mañana del 5 de julio, salió un comunicado: se casaban en octubre. Los fans quedaron felices y en shock al mismo tiempo. Song Joong-ki publicó una carta en su fan cafe explicando que, con una película a punto de estrenarse y sabiendo que la actriz suele llevarse la peor parte, tenían que ser cuidadosos. Cuando la prensa empezó a llegar hasta sus familias, decidieron que contarlo ellos mismos antes de que saliera la exclusiva era lo justo con los fans.
La boda fue privada, el 31 de octubre de 2017, en la casa de huéspedes del hotel Shilla de Seúl. Medios de Corea, China y Japón se amontonaron para cubrirla: una auténtica boda del siglo. Los fans incluso juntaron unos 17 millones de wones en honor de la pareja y los donaron a niños con cáncer del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl.
Los medios chinos fueron los primeros en notar las grietas. En febrero de 2019 publicaron nota tras nota sobre Song Hye-kyo apareciendo en un aeropuerto sin su anillo de matrimonio. Luego, el 27 de junio, llegó la exclusiva: Song Joong-ki había pedido una mediación de divorcio en el Tribunal de Familia de Seúl. Para colmo, ese mismo día un canal de cable estaba repitiendo Descendientes del sol. Los portales de Corea, China y Japón explotaron con la noticia al mismo tiempo.
Los dos lados insistieron en cerrar el tema sin culpas. El equipo de Song Hye-kyo habló de diferencias de carácter. Circularon notas que decían que él había pedido el divorcio por su cuenta y un montón de rumores sin base, pero ambos aclararon que fue una decisión conversada. Muchos interpretaron que eligieron la mediación en vez del divorcio de mutuo acuerdo para no tener que presentarse en persona dos veces ante el tribunal. La mediación terminó el 22 de julio, apenas 27 días después, sin pensión compensatoria ni reparto de bienes.
Hubo réplicas. Festivales y eventos en las locaciones de filmación, que vivían de la fama del drama, se cancelaron de golpe. Eso sí, Taebaek, la ciudad que había montado un parque y un set dedicados a la serie, dijo que no pensaba quitar la estatua de la pareja solo porque se separaron.
Después, cada uno respondió con su carrera. Song Joong-ki encadenó éxitos con Vincenzo y Reborn Rich, y en 2023 se volvió a casar con la actriz británica Katy Louise Saunders. Song Hye-kyo atrapó al público de Netflix en todo el mundo con La gloria, la serie con la que Kim Eun-sook dio el giro hacia la venganza. Lo de parejas de drama que terminan casadas en la vida real siguió con Hyun Bin y Son Ye-jin, y por esa época en Corea empezó a sentirse un poco más normal hablar abiertamente del divorcio.