El agarre de muñeca
El protagonista agarra a la protagonista de la muñeca y se la lleva a rastras a algún lado. Durante años fue la señal de un corazón acelerado; hoy se lee como actuar sin consentimiento y cada vez se ve menos.
La escena casi no cambia. Ella está en una situación incómoda, él aparece sin decir nada, le toma la muñeca y la saca de ahí. Las explicaciones vienen después. Si viste comedias románticas de los 2000 como Lovers in Paris o Boys Over Flowers, la conoces de memoria, y estaba pensada para que te diera simkung. Suele mencionarse junto al back hug y al golpe en la pared, cuando él la acorrala contra un muro.
¿Por qué justo la muñeca? Porque no se dobla mucho más de 90 grados, así que si te la aprietan fuerte prácticamente pierdes el uso de la mano. Por eso la ficción usó este gesto para mostrar a un hombre que toma el control a la fuerza. La puesta en escena del carisma era, literalmente, la puesta en escena de la sujeción.
Ahí está el problema. Si un desconocido te hace esto fuera de la pantalla, no da mariposas, da miedo. Con el golpe en la pared pasó lo mismo: se dijo que solo parece romántico porque el público ya sabe que el protagonista no es peligroso. Con el cambio en cómo vemos los límites y el consentimiento, la escena se volvió mucho menos común en los K-dramas. También se critica junto con el lookismo, porque toda la fórmula asume que está bien mientras él sea guapo.