The Scandal
Dos primos de la élite de Joseon apuestan por el corazón de una viuda. Netflix reconstruyó la película de 2003 como una serie de ocho episodios, con Son Ye-jin como Lady Cho, la que mueve todos los hilos.
La historia tiene doble árbol genealógico. Primero está la novela Las amistades peligrosas de Choderlos de Laclos, de 1782. Después vino la película coreana Untold Scandal (2003), que la llevó a Joseon con Bae Yong-joon como el seductor y Jeon Do-yeon como la viuda intachable. Esta versión se estrenó el 18 de septiembre de 2026, la dirige Jung Ji-woo y es solo para adultos, así que no se hace la tímida.
Todo pasa en Bukchon, el barrio de las casas nobles. Son Ye-jin es Lady Cho, aquí llamada Yun: brillante, aburrida y encerrada en un mundo que no deja hacer nada a las mujeres. Por eso juega desde detrás del telón. Su socio es su primo Jo Won (Ji Chang-wook), su compañero de letras desde la infancia, con quien comparte una atracción nunca dicha, y el conquistador más famoso del reino. El blanco es Ahn Hee-yeon (Nana), que enviudó antes de casarse y vive en estricta castidad. Esta Hee-yeon, además, va a escondidas a reuniones católicas y estudia saber occidental, otro tabú de Joseon encima.
La historia real también se cuela. El rey Jeongjo finge escandalizarse con los textos atrevidos de Jo Won, pero en secreto envidia su libertad. Está obsesionado con construir la Fortaleza de Hwaseong y con el cumpleaños sesenta de su madre, la dama Hyegyeong, tal como en los registros. Los sirvientes Chilseong y Eunsil hablan el saturi de Jeolla, conectan al toque y terminan de mensajeros entre sus amos. Chilseong, según la serie, se llama así porque tuvo siete amos con siete apellidos distintos.
La música es otro lujo. La Orquesta de Cine de Babelsberg, en Alemania, grabó la parte orquestal, y el álbum mezcla gayageum, piri, geomungo, la marcha real daechwita y voces al estilo pansori con melodías de Fauré y Lully. Un clásico francés en una corte coreana, hecho sonido.
En su primera semana llegó al puesto 7 entre las series de habla no inglesa de Netflix, con 1,9 millones de vistas, fue número 1 en Corea y número 2 en Japón. Es la primera serie original de streaming de Son Ye-jin y el regreso de Nana a Netflix tras Mask Girl. Cuando le preguntaron si no le incomodaba Hyun Bin, el esposo de Son, Ji Chang-wook respondió que su único crimen fue amar a Lady Cho. Tras el estreno se habló mucho del relleno de labios de Nana, y ella se disculpó diciendo que fue una elección personal que no encajaba con su trabajo de actriz. Las reseñas fueron mixtas en algunos puntos, pero la serie demuestra hasta dónde puede atreverse un sageuk cuando Netflix entra al juego.