Covers hechos con IA
Por ahí de 2023 las redes se llenaron de videos donde una IA entrenada con la voz de un cantante interpreta canciones ajenas. Eran chistosos y medio escalofriantes, pero dejaron una pregunta abierta: ¿de quién es una voz?
La receta es sencilla. Separas la pista original en instrumental y voz, pasas la voz por un modelo de la persona que quieras y la vuelves a montar sobre la base. El modelo lo entrenas con muchas grabaciones de esa persona o descargas uno que alguien ya hizo. Las canciones con menos coros y eco salen más limpias, y el audio de estudio funciona mejor que el en vivo. En cuestión de meses, esta voz de IA pasó de sonar robótica en los agudos a ser casi idéntica al original.
Imitar la voz de alguien no es nuevo. Existía Vocaloid, y también la edición artesanal de pegar sílabas humanas una por una. Las dos cosas exigían gente experta y mucho tiempo, y aun así se notaba lo artificial. En 2019 Japón lanzó una canción nueva con la voz de Misora Hibari, ya fallecida, y desde 2020 la TV coreana hizo varios proyectos para revivir voces de cantantes que ya no están. Pero eso era trabajo pulido por profesionales. Lo que cambió con los covers de IA fue el acceso: cualquiera podía lograr algo natural y rápido. Empezó en servidores de Discord y pronto brincó a sitios y negocios que hacen covers por encargo.
En Corea, la chispa fueron cantantes famosos interpretando canciones de idols. Por ejemplo, voces de Park Hyo-shin o Yim Jae-beom en Hype Boy. La gracia casi siempre está en el contraste: alguien que no tiene nada que ver con la canción y resulta que le queda perfecta. En 2024 la estrella del juego fue Bam Yang Gang de BIBI. Salieron versiones de todo tipo, desde IU hasta Chang Kiha, quien escribió la canción, y la conclusión fue que le queda bien a cualquiera. IU aparece entre las cantantes cuya voz más se ha clonado.
La tele también se subió. KBS 2TV creó Synchro U, un programa donde hay que adivinar si suena un cover de IA o un cantante real en vivo, y de ahí salieron clips virales como Chang Kiha cantando Supernova o Park Myung-soo con Ditto. También pasó al revés: subieron un video del actor Cho Jung-seok cantando una canción y todos juraban que era IA. Resultó que era él de verdad, cantando para promocionar un proyecto. Llegamos al punto en que una voz humana es sospechosa primero.
Luego está lo legal. El pleito va por dos lados: usar grabaciones ajenas para entrenar sin permiso, y crear contenido nuevo con la voz de alguien sin su consentimiento. Hubo escándalo cuando hicieron pasar voces de IA por un estreno real, y el aumento de delitos con deepfakes puso a todos más alerta. Universal Music y Sony Music han pedido bajar covers de sus canciones. Cuando la fuente son diálogos sacados de videojuegos, los derechos son de la empresa del juego, así que los actores de voz poco pueden hacer además de pedir que no los usen. En Estados Unidos, Tennessee aprobó la llamada ELVIS Act, que protege la voz en sí, vigente desde julio de 2024. Es clave porque la ley empezó a cuidar algo abstracto, la voz de una persona, y no solo un archivo grabado. En Corea todavía no está claro dónde queda esa línea.
Casi al mismo tiempo, la canción de un grupo de chicas que no existe llegó al número uno. Por un lado, la voz de un cantante real en algo falso; por el otro, un cantante inventado con voz real. La pregunta de quién canta de verdad llegó desde los dos lados a la vez.