
Park Bo-young
Se volvió la 'hermanita de la nación' con una sola comedia cuando todavía era adolescente y después pasó veinte años interpretando de todo: una mujer con fuerza sobrehumana, una sobreviviente de un terremoto, una enfermera de psiquiatría. Detrás de lo tierno hay una terquedad de acero.
Nació en 1990 en Jeungpyeong, un pueblito de Chungcheong del Norte, la del medio de tres hermanas. Su papá era militar de fuerzas especiales, así que en casa se vivía con reglas y horarios estrictos. Su primer papel es casi un chiste: el club de cine de su secundaria necesitaba una muñeca gigante como utilería, no tenía presupuesto y le pidió a Bo-young, de primer año, que hiciera de muñeca. Un corto de ese mismo club ganó un premio en un festival juvenil y ahí la notaron las agencias. En la prepa iba a clases en Cheongju entre semana y los fines de semana tomaba clases de actuación en Seúl. Su papá aceptó sin drama porque pensaba que se iba a cansar rápido.
Debutó en 2006 en un drama juvenil de EBS y de novata hasta compartió serie con Lee Min-ho. El gran salto llegó con la comedia Scandal Makers (2008). Todos le apostaban al fracaso, el título sonaba a película de serie B, pero el boca a boca la llevó a 8,22 millones de entradas y al primer lugar del año. La anécdota clásica: en el casting improvisó un estallido emocional tan bueno que el director reescribió la escena. Se llevó ocho premios a mejor revelación y trece trofeos en total, incluido uno en los Blue Dragon Film Awards. Con Cha Tae-hyun, su papá en la película, se siguen diciendo 'papá' e 'hija'. De ahí vienen sus apodos: la hermanita de la nación y 'Ppoblie', mezcla de Bo-young y lovely.
Y justo ahí todo se frenó. Su agencia de entonces quiso aprovechar la fiebre del patinaje artístico y la empujó a una película de patinaje, bloqueando otras ofertas, y se lesionó entrenando. Al final sus papás demandaron para romper el contrato. Pasó casi dos años parada, volvió a su pueblo y pensó en serio en retirarse. Lo que la hizo regresar fueron las cartas de fans que llegaban a la casa de sus papás y a su universidad. Dice que todavía las relee cuando está mal.
Su regreso, A Werewolf Boy (2012), borró ese hueco de golpe. El romance fantástico con Song Joong-ki llevó 7,06 millones de personas a los cines y sigue siendo el récord de taquilla de un melodrama coreano. La escena en la que llora mientras aleja al chico lobo es lágrima asegurada. En Hot Young Bloods, junto a Lee Jong-suk, fue una líder de pandilla que insulta y reparte golpes, y el productor todavía la llama su 'salvadora' por esperar tres años a que la película se hiciera.
En la tele se coronó reina de la comedia romántica. En Oh My Ghost (2015) de tvN, con Cho Jung-seok, alternaba entre una ayudante de cocina tímida y el fantasma atrevido que la posee. Strong Woman Do Bong-soon (2017), de JTBC, se vendió como el primer drama coreano de superheroína. Empezó como un guion de comedia ligera y, cuando ella mostró interés, reescribieron el personaje desde cero. No lo soltó aunque no había canal ni protagonista masculino confirmado, y terminó rompiendo el récord de rating de la cadena en ese momento. Seis años después hizo un cameo de tres minutos en el spin-off y el rating saltó del 6 al 8 %.
Ya en sus treintas, los papeles se pusieron más densos. En Concrete Utopia (2023), con Lee Byung-hun y Park Seo-joon, interpretó a una sobreviviente en el último edificio en pie tras un terremoto. Se ponía más aceite en el pelo conforme avanzaba el rodaje para verse más sucia, y confesó que ver actuar a Lee de cerca la hundió en un bache. Ese mismo año, en Daily Dose of Sunshine de Netflix, fue Da-eun, una enfermera torpe pero muy sincera, y se volvió la cara del drama de consuelo tranquilo. La revista Cine21 la eligió actriz del año. En 2025, Melo Movie la juntó con Choi Woo-shik como la 'pareja tofu', y en Our Unwritten Seoul interpretó a unas gemelas que intercambian vidas, un trabajo que la crítica describió como cuatro papeles en uno.
Los detalles también enamoran. Lleva más de diecisiete años escribiendo un diario de actuación, lo que la llevó a You Quiz on the Block como la diarista más constante. Cuando estrena, se esconde en el baño del cine al terminar la función para escuchar las opiniones sin filtro. Su dicción impecable viene de practicar a diario con una pluma entre los dientes. Hace más de diez años que es voluntaria en un hospital infantil de Seúl, y en 2025 sacó un sencillo para sus fans con letra en la que ella misma participó.