16-bujak (16부작)
La duración clásica de una miniserie coreana. Dos episodios por semana durante ocho semanas: principio y final claros, y nada de esperar una segunda temporada.
Lo curioso es que empezó en ocho. Cuando MBC estrenó la primera miniserie coreana, Bulsae, en 1987, copió el modelo estadounidense y la dejó en ocho episodios. El cambio llegó un año después, cuando KBS hizo su primera miniserie, That Winter Was Warm, con dieciséis, y se quedó con esa costumbre. MBC aguantó hasta 1990 con Dark Sky, Dark Bird, pero también duplicó, y el dieciséis se volvió la norma de la industria. Los horarios de lunes-martes y miércoles-jueves que todavía se mencionan en Corea salen justo de ese ritmo de dos por semana.
A veces el número se inflaba. Algunas series anunciadas con 32 episodios eran en realidad 16 capítulos de una hora partidos en mitades de 30 minutos, un truco para meter comerciales a la mitad cuando eso todavía no estaba permitido. Misma historia, el doble de episodios. Y como los actores cobran por episodio, cualquier noticia de extensión también es noticia de dinero.
Los dieciséis capítulos moldearon la forma de contar. El giro de la relación hacia el episodio 8, la crisis hacia el 14, el final que resuelve todo de golpe: si ese ritmo te suena, es por esto. Éxitos como Goblin nacieron dentro de este molde. En cambio, el sistema de temporadas estadounidense nunca prendió del todo. Durante años los dramas se grababan mientras se emitían, así que en Corea una temporada 2 casi siempre significa simplemente una secuela.
Hoy la fórmula se está aflojando. A mediados de los 2020, los costos y la presión del rating hicieron comunes las series de 10 a 14 episodios, y los originales de Netflix y otras plataformas suelen tener ocho o menos. Casi todas las miniseries ya son de producción anticipada, así que se acabaron casi por completo los guiones que llegaban el mismo día del rodaje. Para los fans de fuera, el encanto sigue siendo el mismo: un drama coreano termina. Puedes maratonearlo completo en un fin de semana, y ese es el legado del formato de 16.