season + 制 (시즌제)
En vez de cerrar la historia de un solo golpe, se reparte en temporadas y sigue. El drama coreano, acostumbrado a terminar en dieciséis episodios, recién la adoptó de verdad en la era del streaming.
El modelo viene de la TV estadounidense: la cadena encarga una temporada, se graba una parte por adelantado y se estrena un capítulo por semana. Si el rating no da, la serie puede caer a los dos o tres episodios. Y si va demasiado bien, también hay lío. Estirar una historia más allá de su final natural es lo que los fans de series gringas llaman jump the shark, por una vieja sitcom que, sin ideas, puso al amigo del protagonista a saltar un tiburón en esquí acuático.
En Corea todo funcionaba distinto. Los dramas se grababan mientras ya estaban al aire, con guiones que llegaban hoja por hoja, así que no había espacio para planear varias temporadas, y cerrar todo en 16 episodios era la norma. Durante años, 'temporada 2' en Corea era casi lo mismo que 'secuela'. Las temporadas echaron raíces primero donde había más aire en el calendario: el cable y los realities. New Journey to the West de tvN era tan relajado con eso que el último episodio de la temporada 5 fue a la vez el primero de la 6. Los programas de audición también van por temporadas y cada una deja un grupo nuevo: de la primera de Produce 101 salió CHUNG HA y de la segunda, Wanna One.
En la TV abierta, SBS abrió el camino. The Penthouse se programó por temporadas desde antes de estrenarse y fue un exitazo, y tanto Dr. Romantic como Taxi Driver llegaron a una tercera. No todas las secuelas funcionaron: The Fiery Priest no logró superar en la temporada 2 el rating de la primera. Y en los programas de variedades se volvió común maquillar una cancelación como 'fin de temporada'.
Lo que de verdad cambió las reglas fue el streaming. Cuando la temporada completa sale de una y se devora en un maratón, el anzuelo que te deja esperando la siguiente es el plan de negocio. El juego del calamar volvió tres años después con la temporada 2 y cerró con la temporada 3 en 2025. Exprimir un título durante varias temporadas ya es lo básico del negocio de IP, y con eso cambiaron también los contratos de actores y la forma de recuperar lo invertido.
Hoy hasta a las sagas de cine les dicen 'temporadas', como llamar 'temporada 3' a la tercera película de The Roundup. Técnicamente está mal, y a más de un cinéfilo le da cringe escucharlo.