daebak (대박)
Es la exclamación que se te escapa cuando algo te vuela la cabeza, y también la palabra para algo que pegó en grande. Es de las pocas palabras coreanas que sobreviven sin traducir en los subtítulos de los k-dramas.
El origen más probable está en las apuestas. A lo que se apostaba se le decía bak (博), y cuando ganabas muchísimo más de lo que habías puesto, le agregabas dae (大, grande). Su opuesto, jjokbak, es mucho más antiguo y viene de la media calabaza que los mendigos usaban como plato. Los coreanos los recuerdan en pareja, la calabaza grande y la calabaza rota, y un éxito mediano es un jungbak. Hay quien lo relaciona con las calabazas mágicas del cuento de Heungbu, pero eso tiene más de intuición que de etimología.
Empezó como jerga del cine a mediados de los noventa: cuando una peli arrasaba en taquilla se decía que había pegado daebak, y la prensa lo copió. Se volvió palabra de todo el país justo después de la crisis del FMI, cuando un inversionista que se hizo rico con la bolsa en línea salió en un comercial con el usuario 'daebak'. A inicios de los 2000 ya era una exclamación para todo. El cine todavía tiene su escala: una película de diez millones es súper daebak, unos cuantos millones es jungbak y quedar tablas es sobak. En la tele se habla de ratings daebak.
Todo depende del tono. Ojos bien abiertos y '¡Daebak!' es asombro real; un 'uy, daebak' sin ganas es sarcasmo puro. Los dramas suelen ponérselo en la boca a chicas de prepa, y en Running Man Song Ji-hyo lo repetía tanto que casi se volvió su frase. Como viene de las apuestas, a algunos coreanos les suena medio vulgar, y hay padres preguntando en internet si deben corregir a su hijo de kínder porque lo dice todo el tiempo. Junto con hwaiting, es la dupla estrella de las palabras de ánimo y asombro.
Afuera se volvió una de las palabras que todo fan conoce, al lado de oppa, aegyo y unnie. O sea, pegó daebak. En Japón los fans dicen 'teba' o 'tebaku' y lo comparan con yabai, aunque yabai se usa igual para lo bueno y lo malo, mientras que daebak tira claramente a lo positivo. Hasta el actor Lee Kwang-soo lo tuvo como eslogan en un comercial de Choco Pie que grabó en Vietnam.