latte-neun: latte + 는 (라떼는)
Un juego de palabras que cambia 'na ttaeneun' ('en mis tiempos') por 'latte', que suena casi igual. Una sola palabra para resumir cualquier sermón de un superior que arranca presumiendo del pasado.
La fórmula es fácil. Cuando el jefe empieza con 'na ttaeneun mariya…' ('en mis tiempos, fíjate…'), ya sabes lo que viene: no podíamos ni mirar a los mayores a los ojos, trabajábamos toda la noche, ustedes lo tienen fácil. La gente se quedó solo con el sonido de esa entrada y lo torció a 'latteneun'. Después alguien tradujo mal a propósito el 'mal' que sigue (significa 'lo que digo', pero también 'caballo') y nació 'Latte is horse'.
Se hizo viral entre fines de 2018 y principios de 2019. Mucha gente ve ahí el momento en que la palabra kkondae, que venía ampliando su sentido durante toda la década, quedó fijada con la imagen que conocemos hoy. Se regó rápido porque pinchaba con humor el choque generacional: padres y generación MZ en la misma oficina, bajo el mismo escalafón. Igual que eoljuga ('americano helado aunque me muera de frío'), muestra cuánto les gusta a los coreanos jugar con el café a punta de chistes y abreviaturas.
La publicidad y los programas de variedades le sacaron jugo un buen rato. En King of Mask Singer de MBC hubo un participante enmascarado bajo el nombre 'Si tuviera diez años menos habría ganado diez veces seguidas, latte is horse', y el juego Cookie Run: Kingdom tiene nada menos que una Galleta de Latte que repite 'latteneun mariya' todo el tiempo. El detalle: esa galleta es un profesor torpe y bonachón, justo lo contrario de un kkondae.
En la conversación sirve para cortar con suavidad las batallitas de alguien, tipo 'ya empezó otra vez el latte'. Decírselo en la cara a un superior puede sonar grosero, así que se usa más entre gente de tu edad o con quien tienes mucha confianza. Piénsalo como la etiqueta que se le pega a cualquier historia de antaño contada en la cena de la empresa.