hoesik (회식)
La cena después del trabajo con todo tu equipo. En teoría es opcional, en la práctica es una extensión de la chamba, por eso los doramas de oficina aman armar sus peleas justo aquí.
El recorrido clásico: primera ronda de samgyeopsal con soju, y cuando el jefe termina su brindis, empieza a circular el somaek. Segunda ronda en el noraebang. Tercera, la de quien dice "solo una más". Casi siempre paga la tarjeta corporativa, alguien pide un chofer designado y la mañana siguiente es de sopa de haejang. Si se paga con la tarjeta de la empresa, el hoesik cuenta como trabajo, así que un accidente camino a casa puede ser accidente laboral. Aunque en la oficina se sabe que después de la primera ronda eso ya es difícil.
La mesa también tiene reglas. El más nuevo pone cucharas y agua, y luego agarra las pinzas para asar la carne. Justo lo contrario de una parrillada occidental, donde asa el anfitrión o el mayor. Nadie come antes que el superior tome su cuchara, y en algún momento llevas tu botella hasta el jefe más alto para servirle (el protocolo completo está en cómo servir, cómo beber). La clave es no destacar demasiado ni desaparecer. Dicen que las únicas excusas válidas para faltar son el entrenamiento de reservistas y los funerales.
Muchos ven el hoesik como la jerarquía militar filtrándose a la vida civil. No te pagan esas horas, pero ir es casi obligatorio y se espera que te portes como en horario laboral. Obligar a tomar y el acoso en estas cenas se volvieron el ejemplo estrella en las capacitaciones sobre acoso, y tras el MeToo el tema pesó todavía más. Los sermones de "en mis tiempos" también suelen nacer aquí.
Aun así, el hoesik va a la baja. Antes era sábado en la noche, luego pasó a viernes y, con la semana de cinco días, a jueves. La ley anticorrupción de 2016 recortó los presupuestos de cenas en el sector público y en julio de 2019 entró en vigor la ley contra el acoso laboral. El golpe final fue el COVID en 2020: las cenas casi desaparecieron y los jóvenes lo celebraron sin disimulo. En una encuesta de 2022, solo el 33% dijo que iría seguido a hoesik aunque terminara el distanciamiento. Para una generación que habla de balance vida-trabajo, el hoesik ya se negocia.
¿Quieres sentir el ambiente sin la cruda? Mira Misaeng. Quién se sienta junto a quién, quién se va primero: todo el mapa de política de oficina está sobre la mesa.