segyegwan (세계관)
El universo narrativo y la historia que atraviesan álbumes y videoclips. Siembras pistas en cada lanzamiento, los fans las unen en teorías y esas teorías se vuelven promoción solas.
La palabra tiene su propia historia. Segyegwan era un término filosófico, 'cosmovisión', traducción del alemán Weltanschauung. A finales de los noventa, en la escena de novelas de fantasía coreanas de la era del internet por módem, empezó a usarse como 'el mundo ficticio de una obra', pasó por los videojuegos y hoy es vocabulario básico del fandom idol. Se parece al 'universe' o 'lore' en inglés, pero en coreano suele abarcar todo el tablero de una franquicia, universos paralelos incluidos.
Quien lo volvió masivo en el K-pop fue BTS. Por la era HYYH, en 2015, las descripciones de sus videos empezaron a llevar la frase 'BU content certified by Big Hit Entertainment', que los fans leyeron como BTS Universe. Videos como Blood Sweat & Tears y FAKE LOVE repiten símbolos ligados a cada miembro, como flores, cámaras, mariposas y pastillas, y hay más piezas del rompecabezas regadas en los folletos de los álbumes, un webtoon y novelas. Sin respuesta oficial, los videos de teorías se multiplicaron y se convirtieron en su marketing viral más potente.
SM Entertainment fue más allá y armó un grupo sobre el lore desde el día uno. En 2020 Lee Soo-man anunció el SM Culture Universe, y su primera apuesta fue aespa. La historia: las integrantes reales se conectan con sus avatares virtuales, los æ, mediante un vínculo llamado SYNK, y viajan a KWANGYA para cazar a Black Mamba, el villano que rompe esa conexión. Por eso 'KWANGYA' aparece una y otra vez en Next Level, y los fans bromean con que KWANGYA es en realidad el nuevo edificio de SM. Con su primer álbum completo la historia se amplió a un multiverso, y los avatares fueron desapareciendo poco a poco.
Hoy el lore es casi obligatorio para un grupo nuevo. TOMORROW X TOGETHER, ENHYPEN y NCT debutaron cada uno con su propia historia, y cada teaser de comeback se vuelve una competencia de soltar pistas. También por eso los fans extranjeros tienen traducciones e hilos de teorías listos en cuestión de horas. Se llegó al punto de que una película entera como KPop Demon Hunters funcione con una sola premisa: idols que cazan demonios. Vender una historia, no solo una canción: así es como el lore mantiene enganchado al fandom del K-pop.