sasaeng fan: 사생 + fan (사생팬)
Fans que persiguen la vida privada de un idol hasta el extremo. Incluso dentro de los fandoms los señalan como criminales, no como fans.
La palabra junta sasaenghwal (vida privada) y 'fan'. Los sasaeng van mucho más allá de la agenda oficial: siguen a los idols a sus dormitorios, a sus casas y a sus pendientes personales las 24 horas. Cuando el daño se hizo público, los propios fans dejaron de llamarlos 'fans' y pasaron a decirles solo 'sasaeng' o directamente 'criminales sasaeng'. El término viaja tal cual: en el fandom internacional se dice sasaeng, en chino 私生飯 y en japonés サセン.
Los métodos parecen de película. Existen los 'taxis sasaeng', que cobran dos o tres veces la tarifa normal por perseguir la van de un idol, y JYJ contó un caso en el que un taxi vacío con un GPS los seguía mientras el acosador miraba las coordenadas desde otro lado. Kim Jae-joong dijo que lo acosaron durante doce años, desde su época en TVXQ. Una anécdota clásica: un idol cambia de número y el primer mensaje que recibe no es el de la compañía telefónica sino 'Oppa, cambiaste de número~'. Hubo tantos casos de sasaeng que averiguaban el vuelo y compraban el asiento de al lado para grabar todo el trayecto que las aerolíneas subieron las multas por cancelación. Grupos grandes como BTS, Super Junior y EXO suelen aparecer entre los más afectados.
La historia viene de lejos. En los 90, los fans obsesivos mandaban avistamientos a las revistas de chismes y casi eran parte de la industria, y se cuenta que alguien saltó la barda de la casa de Seo Taiji y se puso a cocinar ramyeon adentro. El punto de quiebre llegó en 1998, cuando el cantante Kim Chang-wan denunció públicamente a una persona que lo había acosado durante once años y pidió castigo. Al principio hubo quien lo minimizó, pero empezaron a llover confesiones parecidas y el acoso se volvió un tema social. La van con vidrios polarizados, hoy casi un símbolo de las celebridades, se popularizó en esa época justamente para protegerse.
Hoy las agencias no anuncian la agenda no oficial, contratan seguridad aparte y arman listas negras, y los fan clubs prohíben por reglamento la entrada de sasaeng. El tema se conecta directo con por qué los idols esconden sus romances, y los debates sobre los regalos de fans desbordados o servicios de mensajes privados que venden cercanía están en la misma línea: dónde termina el cariño y dónde empieza la invasión.