sul geim: 술 + game (술 게임)
Si pierdes el ritmo o te equivocas al contar, te toca tomar. Los juegos de beber coreanos cambian de reglas según la región y la generación, así que quien llega nuevo siempre anda medio perdido, y uno de ellos terminó siendo el coro de un hit mundial.
Su hábitat natural es la universidad. Pasas por la orientación de primer año, la fiesta de inicio de semestre y el MT, un viaje de convivencia con noche incluida, y los aprendes quieras o no. Casi nadie explica las reglas porque explicar mata el ambiente: se grita que es "el juego divertido que aprendes tomando" y arranca. Por eso el mismo juego tiene reglas un poco distintas en cada universidad. Suele empezar con "¡el juego random favorito de fulano!", y mientras el que perdió vacía su vaso todos cantan "ahí va el trago, chuk chuk chuk". No hay tiempo ni para picar algo antes de la siguiente ronda, y esa es la gracia.
La tradición es antigua. En el estanque de un palacio de la era Silla se encontró un dado de 14 caras, el juryeonggu, con un castigo tallado en cada cara: bailar sin hacer ruido, tomar tres copas de un jalón, cantar solo y beber. Más de mil años después, la vibra sigue siendo la misma.
Y luego está APT.. En el juego del apartamento todos apilan las manos como en un hwaiting de equipo, alguien dice un número de piso y se cuenta subiendo la mano de abajo hasta arriba, piso por piso. A quien le toque ese piso, bebe. ¿El grito para empezar? "Apateu, apateu". En 2024 ROSÉ convirtió ese grito en canción con Bruno Mars y un juego de bar se volvió coro mundial. Los videos viejos del juego volvieron a circular en videos cortos, y ese mismo año la selección coreana de béisbol celebraba sus hits con el gesto del juego.
Eso sí, la cultura cambió. Presionar a alguien a tomar ya se ve muy anticuado, así que basta con tocar el vaso con los labios, y quien no puede beber juega con refresco. La pandemia además cortó la cadena: sin reuniones en el campus, los últimos que de verdad jugaron quedaron varios años por encima de los nuevos. Aun así sigue vivo, tanto que tvN bautizó un programa de variedades con uno de sus cantos, "¿Hasta cuándo me vas a hacer bailar con los hombros?". Es parte de la misma noche que sigue con la segunda ronda y el noraebang. La etiqueta para servir y recibir está en cómo servir y cómo tomar.