Una idol declara en la Asamblea Nacional
En octubre de 2024, una integrante de un girl group en plena actividad se presentó ante el comité de medio ambiente y trabajo de la Asamblea Nacional y declaró sobre el acoso que vivió en su lugar de trabajo. Fue la primera vez que el Congreso coreano interrogó a una idol como trabajadora.
La protagonista fue Hanni de NewJeans. Todo venía de la noche del 11 de septiembre, cuando las cinco integrantes hicieron un live de emergencia en un canal de YouTube recién creado, sin acordarlo con su agencia, y borraron video y cuenta como media hora después. En esa transmisión Hanni contó que a fines de mayo, mientras esperaba en un pasillo del piso de peinado y maquillaje del edificio de HYBE, saludó a otro equipo, y cuando ese grupo volvió a salir minutos después, su mánager les dijo a las integrantes que la ignoraran. BELIFT LAB, el sello de ILLIT, lo negó de inmediato: dijo que sus integrantes incluso la saludaron con una reverencia profunda y que sus mánagers siempre les hablan con respeto a los artistas. El asunto terminó metido de lleno en la ya explosiva pelea de HYBE contra ADOR.
Cuando Hanni escribió en la app de fans Phoning que iría a la audiencia por sus compañeras y por las fans, internet explotó. La sesión del 15 de octubre tenía como tema a los trabajadores que quedan fuera de la ley laboral. El presidente del comité abrió diciendo que unas 8,5 millones de personas están en ese hueco y que al Congreso le toca cambiar una realidad donde no te protegen del acoso solo porque no eres empleado según la ley. En el lugar de testigo estaba Kim Ju-young, CEO de ADOR y jefa de recursos humanos de HYBE, y Hanni declaró como persona de referencia.
El punto caliente fue el video de seguridad. Hanni dijo que no podía aceptar que solo quedaran ocho segundos del saludo y que la escena de apenas cinco o diez minutos después simplemente no existiera. Kim respondió que le creía, pero que no encontraron pruebas porque las grabaciones ya habían vencido su plazo de almacenamiento. Hanni contestó que no sentía que la CEO hubiera hecho todo lo posible. Cuando le preguntaron por qué sentía que la empresa no quería a NewJeans, dijo que el grupo debutó por un camino distinto al previsto, le fue bien, y por eso parecía que querían bajarles el perfil. Sobre si el conflicto entre Min Hee-jin y Bang Si-hyuk tenía que ver, respondió que era imposible que no. Los clips de ella con los ojos llorosos se hicieron virales.
Legisladores de oficialismo y oposición apoyaron a Hanni y le cayeron con todo a HYBE; uno hasta pidió quitarle a la empresa su reconocimiento oficial como empleador modelo. HYBE dijo que colaboraría con la investigación de la oficina laboral. Pero también llovieron críticas. Las cámaras captaron a algunos diputados sacándole fotos a Hanni con el celular, y hubo quien dijo que la audiencia se volvió un fan meeting, además de señalar que las víctimas de acoso comunes, sin fama, nunca reciben ese foco, así que otros temas laborales más urgentes quedaron tapados.
¿Por qué fue tan importante en Corea? Por el sistema. Las idols firman contratos exclusivos de representación, no contratos de trabajo, y ante la ley quedan más cerca de trabajadoras independientes. Eso significa que ni la cláusula contra el acoso laboral de la Ley de Normas Laborales ni los límites de jornada las alcanzan. Por eso, aunque palabras como work-life balance o gapjil las persiguen desde que son trainees, casi no tienen respaldo legal, y por eso mismo la industria arrastra desde hace años la expresión contrato de esclavitud. Pegó más fuerte que una integrante extranjera, nacida y criada en Melbourne, señalara ese punto ciego en pleno Congreso y en un coreano muy seguro. Normalmente la gente llega a los legisladores con una petición; esta vez la afectada tomó el micrófono ella misma.
El final es agridulce. La denuncia presentada ante la oficina laboral se cerró porque no se pudo reconocer a Hanni como trabajadora. El proceso se frenó en la puerta legal, sin llegar a decidir si hubo acoso o no. En noviembre, las integrantes le enviaron a ADOR una exigencia formal de correcciones, y ese hilo desembocó en la declaración de NewJeans de dar por terminado su contrato y en las batallas judiciales que vinieron después. La declaración de Hanni le dejó a Corea una pregunta más grande que la pelea de un grupo: legalmente, ¿quiénes son las personas que están sobre el escenario?