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Ji Suk-jin

Ji Suk-jin

PersonaPrograma de variedades

El miembro más veterano de Running Man y su 'race starter' oficial. El que siempre queda eliminado primero terminó siendo el motor cómico del programa durante quince años.

Nació en 1966 en Jeongseon, provincia de Gangwon, y no empezó en la comedia sino en la música. Hizo teatro y musicales desde 1985 y en 1992 sacó un álbum completo como baladista muy en serio. El timing fue fatal: debutó en la misma temporada y en el mismo programa que Seo Taiji and Boys, y encima su segundo sencillo se llamaba igual que el hit de ellos, Nan Arayo. La fiebre del baile lo sepultó. Hasta hoy lo usa como chiste: "¿Alguien aquí compitió alguna vez contra Seo Taiji? Eso pensé".

Con el sueño de cantante en pausa, su amigo de la marina Kim Yong-man lo convenció de presentarse a la convocatoria de comediantes de KBS en 1993, donde entró en la generación 10. Dato curioso: Yoo Jae-suk, seis años menor, debutó en 1991 con la generación 7, así que técnicamente es su sénior. Se conocían desde el servicio militar y llevan más de treinta años pegados. Un año después aprobó la primera convocatoria de presentadores de SBS y se hizo un nombre en talk shows, radio y reportajes más que en sketches. Condujo con soltura programas como Star Golden Bell y la serie Yeogeol Five/Six, y junto con Song Eun-i se le menciona como una influencia en el estilo de Yoo. Por eso a los fans nuevos les sorprende enterarse de que fue comediante. Eso sí, tenía la manía de renunciar de golpe a los programas, hasta que Yoo le advirtió que se iba a ganar mala fama.

Cuando Running Man arrancó en julio de 2010, estaba en su peor momento. Era un presentador de estudio metido en una carrera al aire libre, el mayor del grupo y el menos atlético, así que salía eliminado primero en casi todos los minijuegos. Le llovieron críticas y él mismo le planteó varias veces al PD y a Yoo la idea de dejar el programa. Lo convencieron de quedarse y menos mal. Su 'Race start!' al inicio de cada episodio, con ese tono tan suyo, se volvió meme, y el dúo de perdedores 'Easy Brothers' con Lee Kwang-soo cambió todo. En los streams coreanos de videojuegos, al primero que eliminan todavía le dicen 'tal-Seokjin' o 'race starter'.

De ahí pasó a ser el 'tanque' del programa: el que aguanta todas las burlas y las vuelve más graciosas con sus reacciones de indignación. Ese papel solo funciona si de verdad tienes buen carácter, y en la industria es famoso por no guardar rencor. Hasta admite que en las primeras temporadas era bastante kkondae. Cuando Lee Kwang-soo se fue, todos los ataques cayeron sobre él y los fans empezaron a hablar de 'El show de Ji Suk-jin'. Tiene decenas de apodos: 'Hermano Narizón' por razones obvias, 'Seoksam' por una rima infantil de conteo que usa Yoo, 'Impala' porque reacciona a cualquier rumor como gacela en la sabana. Es más de diez años mayor que Kim Jong-kook y Haha y veintiocho mayor que la actual menor, Ji Ye-eun, pero recibe muchas más burlas que trato de hyung. Y en quince años ese personaje nunca tuvo un kaebung.

La fama internacional de Running Man lo volvió estrella del hallyu. Su fanmeeting en Taiwán se agotó en diez minutos, llegó al millón de seguidores en Weibo y, cuando abrió su canal de YouTube, la mayoría de los comentarios venían en otros idiomas. En 2021 entró al proyecto MSG Wannabe de Hangout with Yoo como 'Byeolru-ji' y por fin cerró su cuenta pendiente como cantante, treinta años después. Ese año pisó por primera vez los MBC Entertainment Awards y en los premios de SBS ganó el de Entertainer del Año, reservado a los nominados al gran premio.

Fuera de cámara es puro corazón. Yoo le presentó a su esposa, la estilista Ryu Su-jeong, y en la primera cita a ella le cayó tan mal que le pidió a Yoo que no se fuera en toda la noche. Él la conquistó viéndola todos los días durante 100 días, y fue ella quien propuso matrimonio. En la tele bromea con que no quiere volver a casa, pero un detector de mentiras confirmó que se volvería a casar con ella. En 2023, cuando la productora de su canal dejó de pagar sueldos, él y Song Ji-hyo cubrieron de su bolsillo a los trabajadores. Se equivoca con los nombres de los invitados todo el tiempo, pero lleva más de treinta años en la industria sin un solo escándalo ni pausa.