decodeK

miyongsil (미용실)

PalabraBellezaVida cotidianaLo esencial

La peluquería coreana, donde te cortan, te hacen permanente y te tiñen. El menú de tratamientos es larguísimo y el precio depende del rango del estilista, así que la primera vez casi tienes que estudiarte la lista de precios.

Hasta los años setenta todo iba separado por género: las mujeres al mijangwon y los hombres a la barbería. En el mijangwon hacían permanentes y maquillaje y te lavaban el pelo acostada hacia atrás, un diseño pensado para no arruinar el maquillaje. En la barbería cortaban y afeitaban y te lavaban inclinado hacia adelante. Las permanentes tardaban un montón, así que el mijangwon se volvió el punto de reunión del barrio y la dueña se enteraba de todo. Hoy casi todos los hombres van a salones, aunque los mayores siguen diciendo barbería y mijangwon. Dato curioso: la palabra coreana heeo syap, hair shop, es konglish.

Dentro del mismo salón, el precio depende de quién te atienda. Los estilistas pasan casi tres años como asistentes lavando cabezas y aplicando tinte antes de aprobar un examen de ascenso que les deja cortar. Después vienen los niveles: junior, con experiencia, jefe de estilistas. Los diseñadores cobran sobre todo por comisión, casi como negocios de una sola persona dentro del salón; por eso te dan su tarjeta y te piden que la próxima vez reserves con ellos. Entre más grande el salón, sobre todo en Cheongdam, más marcada la jerarquía. En Hongdae se juntan los locales con estilo más atrevido.

Del lado del cliente también hay escena. Llegar con una captura de pantalla del peinado de la visual de tu grupo favorito o de algún look de moda de aeropuerto y pedir que te quede igual es lo más normal. Los tratamientos con nombre no paran de salir, como la permanente estilo kkuankku, arreglada sin que se note. Los estilistas platicadores son tradición, pero cada vez más salones leen al cliente que prefiere silencio. Cuando alguien encuentra a su estilista, casi nunca cambia, y por eso los salones aguantaron el COVID mejor que otros negocios.

La ley también cuida al cliente. El salón debe tener a la vista la lista de precios finales, y si pides tres servicios o más, como permanente y tinte, tienen que darte el total por adelantado o se arriesgan a una suspensión. Desde el local de barrio con buen costo-beneficio hasta la primera línea del K-beauty, en Corea el cabello es un asunto serio de primera impresión.