visual damdang (비주얼 담당)
El integrante encargado de ser 'la cara' del grupo. Que la apariencia se reparta como si fuera un puesto es lo que más sorprende desde fuera, y por eso el tema siempre viene con debate.
Es una de las posiciones idol, junto a main vocal y main dancer. Pero a diferencia del canto o el baile, la agencia solo a veces la fija oficialmente. Lo más común es que el integrante la reclame en su presentación o que el fandom llegue a un consenso. La belleza es subjetiva y casi siempre todo el grupo es guapísimo, así que '¿quién es la verdadera visual?' es un debate eterno. Desde la cuarta generación, cada vez más grupos ni siquiera reparten posiciones oficiales.
El rol pesa más de lo que parece. En la etapa de novatos, la visual y la main vocal cargan con la primera impresión del grupo, y la visual suele ser la puerta de entrada para nuevos fans. Primero llegan las invitaciones a programas de variedades, luego los comerciales, los puestos de embajador de lujo y las notas de moda de aeropuerto. Muchos saltan a la actuación, por eso tantos idols actores empezaron como visual, y muchos reciben críticas por un primer papel para el que no estaban listos.
También hay linajes. Los fans de JYP hablan de una línea de 'maknae y visual' que va de Sohee de Wonder Girls a Suzy, Tzuyu y Yuna de ITZY. Hani, contada entre las visuales de EXID, sacó del anonimato a su grupo con un solo fancam. La costumbre de los programas musicales de cerrar cada presentación con un primer plano de un integrante se atribuye a menudo al final viral de una visual. Karina de aespa popularizó 'cara de IA' como halago. Irene, YoonA, Sehun y Haerin salen siempre en la conversación, y Jin de BTS convirtió en todo un personaje el llamarse a sí mismo la visual, el famoso 'Worldwide Handsome'.
El mayor elogio es 'visual main vocal'. Como a las visuales se les suele acusar de haber sido elegidas solo por su cara, quien tiene ambas cosas recibe aplausos extra.
La parte incómoda existe. Hay críticas constantes de que repartir la apariencia como rol formal refuerza el lookismo y alimenta la presión por la cirugía estética. Y justo porque la cara importa tanto en esta industria, el experimento de cambiarla por un dibujo, el idol virtual, creció aquí antes que en ningún otro lado.