La ley que unificó la edad
Desde el 28 de junio de 2023, las leyes y los trámites en Corea cuentan la edad de una sola forma: la edad internacional, la que sube en tu cumpleaños. Mucha gente se sintió uno o dos años más joven de un día para otro, aunque las excepciones para alcohol, tabaco y servicio militar hicieron que la confusión no desapareciera del todo.
En Corea convivían tres sistemas. Estaba la edad coreana, en la que naces con un año y todo el mundo suma uno junto el 1 de enero. Estaba la edad internacional, que cambia en tu cumpleaños. Y estaba la edad por año, que es simplemente el año actual menos el de tu nacimiento. Con la edad coreana, un bebé nacido el 31 de diciembre cumplía dos años al día siguiente, cuando en realidad tenía un día de vida. Una misma persona podía cargar con edades de hasta dos años de diferencia según quién preguntara.
Lo curioso es que la ley llevaba décadas del lado de la edad internacional. El Código Civil ya la usaba, y el 1 de enero de 1962 el gobierno hasta publicó un comunicado pidiendo a oficinas y ciudadanos que la adoptaran. Aun así, la edad coreana sobrevivió, y la razón está en el idioma. En una sociedad donde un año de diferencia decide si hablas en jondaenmal o banmal y qué trato usas, como hyung o noona, un sistema en el que todos envejecen el mismo día es una forma muy práctica de ver quién va arriba y quién abajo. Todos los niños de primero de primaria tienen ocho años coreanos, así que con saber la edad ya sabes el curso.
Lo que movió el tablero fue la política. En enero de 2022, el entonces candidato Yoon Suk-yeol subió un video corto prometiendo unificar la edad, y tras ganar, su equipo de transición lo hizo oficial en abril. Terminó siendo la tarea número 13 de las 120 prioridades nacionales del nuevo gobierno. En una consulta de la Oficina de Legislación ese septiembre, el 81,6 % de 6.394 personas pidió aprobarla rápido. El 8 de diciembre de 2022, las reformas al Código Civil y a la ley marco de administración pasaron en la Asamblea Nacional con 245 votos a favor, 1 en contra y 8 abstenciones. Aunque el ambiente político estaba muy tenso, casi nadie se opuso, en parte porque diputados de la oposición ya habían propuesto leyes parecidas. Entró en vigor seis meses después de su promulgación, el 28 de junio de 2023.
El texto nuevo es corto. El artículo 158 del Código Civil dice que la edad se calcula en años cumplidos contando el día de nacimiento, y que para bebés de menos de un año se puede expresar en meses. El mismo principio se añadió a la ley de administración. Más que inventar algo, dejó por escrito lo que la ley ya usaba. Ese mismo día, portales grandes como Naver quitaron la edad coreana de los perfiles de famosos y pasaron a la internacional.
Pero no todo quedó ordenado. Otras leyes pueden mantener sus propias reglas, y la de protección juvenil o la de servicio militar siguen usando la edad por año. Por eso el alcohol y el tabaco se desbloquean para toda una generación a la vez, el 1 de enero del año en que cumplen 19, sin importar el cumpleaños. La escena de compañeros de clase corriendo a su primera ronda de tragos y a la tienda de conveniencia por cigarros justo a la medianoche de Año Nuevo sigue igualita. Las obligaciones del servicio militar también se cuentan por año, y la entrada a la escuela se basa en el año de nacimiento.
El día a día cambió más rápido de lo esperado. Una encuesta encontró que a los 100 días más del 65 % ya no usaba la edad coreana, y que los veinteañeros eran quienes menos la usaban, alrededor del 20 %. Los que más se aferran son los adolescentes, los más sensibles a un año de diferencia. A cambio nació una costumbre nueva: en vez de preguntar tu edad, te preguntan en qué año naciste. Como el objetivo sigue siendo saber quién es mayor, hay quien dice que solo cambiaron los números y que el orden jerárquico sigue intacto. Así que si alguien en Corea te pregunta de qué año eres apenas te conoce, ese es el saludo de la era post 2023.