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Un drama histórico llega a Medio Oriente

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La historia de una ayudante de la cocina real que termina siendo la médica del rey arrasó en rating en Irán, Turquía y Sri Lanka. Se considera la primera prueba de que el hallyu podía llegar mucho más allá de los vecinos de Corea.

MBC estrenó Una joya en el palacio en otoño de 2003: 54 episodios de sageuk sobre una médica que apenas aparece en unas líneas de los anales reales. En Corea llegó a un pico de 57.8% y después salió al mundo: para 2013 se había vendido a 87 países (algunos conteos dicen 91). Su protagonista, Lee Young-ae, se volvió una cara conocida en toda Asia, y durante años la invitaban a cenas de Estado cada vez que un mandatario de un país fan visitaba Seúl o una delegación coreana viajaba allá.

Todo empezó en Asia oriental. En Japón, NHK la pasó doblada a las 11 de la noche y aun así llegó a 16%. Lo curioso es quién la veía. Si Sonata de invierno había enganchado a las señoras japonesas, esta historia de alguien que se levanta contra todo hasta llegar a la cima atrapó a hombres de mediana edad, un público que el hallyu casi no tocaba. En China, Hunan TV la emitió en 2005 con más de 14% de promedio en unas 30 ciudades grandes, y el entonces presidente Hu Jintao les contó a periodistas coreanos que era fan. En la TVB de Hong Kong promedió 37% y el final llegó a 50%, el drama de horario estelar número uno del año. El tema principal, "Onara", escrito en coreano antiguo, se hizo tan famoso que la cantante hongkonesa Kelly Chen lo interpretó en la televisión china.

El verdadero giro fue Irán. La cadena estatal IRIB la puso en horario estelar en 2007, y un directivo habló de 70% de rating promedio. No es una cifra oficial, pero la fiebre era real. En Irán pronunciaban el nombre de la protagonista como "Yangom", y por un tiempo bastaba con que un viajero coreano dijera "vengo del país de Yangom" para que casi todos entendieran. Hay contexto: la tele estatal perdía público frente a canales satelitales prohibidos y necesitaba series extranjeras que la gente quisiera ver de verdad. Un drama de la era Joseon sin escenas subidas de tono, con una mujer al frente y una primera mitad sobre cocina era la opción perfecta. Hay quien también le da crédito al Ramadán, cuando las familias se juntan frente a la tele al caer el sol. Tras el éxito, Irán compró más dramas históricos coreanos como Jumong y Dong Yi.

Las otras paradas son igual de locas. TRT 1 de Turquía la tituló Saraydaki Mücevher, "la joya del palacio", la dobló completa y rebautizó a la heroína como Cangema. De ese título turco viene el nombre que usaron casi todos los países, incluido el inglés. En Rumania, la televisión pública TVR estaba al borde del colapso y el drama la rescató, abriendo la puerta a Yi San, La reina Seondeok y Jumong. En Sri Lanka, cuando el canal dijo que no tenía presupuesto, la embajada coreana compró los derechos con la condición de doblarla y darle buen horario; se reportó un rating de 99%. En Zimbabue, el canal recibió una avalancha de llamadas furiosas cuando la cobertura de Pekín 2008 le quitó un episodio. Y el presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, es fan declarado, así que Lee Young-ae estuvo en la cena de su visita a Corea en 2017.

Tailandia también cayó rendida. LISA de BLACKPINK ha contado que de niña era fanática, quería un traje de dama de la corte y hasta tenía una Barbie de la dama Han. En China, el hanbok y la cocina real de la serie despertaron curiosidad por la comida coreana y la medicina tradicional.

Por qué importa: el momento. Se suele decir que Gangnam Style fue el primer momento global del hallyu, pero este drama ya triunfaba en Medio Oriente, Asia Central, Europa del Este y África años antes. Solo parecía invisible si "global" significaba Europa occidental y Estados Unidos. El boom en China no duró: Pekín endureció la importación de series extranjeras y después el veto informal al hallyu redujo muchísimo los dramas coreanos en la tele china. Una lección temprana para el hallyu: un cambio político puede cerrar una ruta de exportación.