bangtalchul (방탈출)
Entras a un cuarto cerrado con llave, resuelves pistas y acertijos y sales antes de que se acabe el tiempo. En Corea está en cada zona de ocio como 'café de escape'.
Sus raíces son digitales. Crimson Room, un juego Flash japonés de 2004, fijó el formato de explorar un cuarto buscando pistas. En Corea, el antecedente fueron los juegos de laberinto que circulaban en comunidades en línea hacia 2005: acertijos de puro texto donde resolver uno te daba la URL del siguiente cuarto. Súper básico, y aun así la gente se desvelaba.
La versión real arrancó en abril de 2015, cuando abrió el primer café de escape de Corea en Hongdae. Ese mismo mes llegó otro a Gangnam, y para finales de 2019 ya había unos 400 en todo el país. Se llaman cafés pero casi no venden bebidas, algo muy típico de un país con fiebre de cafés. Lo normal: 60 minutos y unos 40.000 wones para dos. La defensa del precio: montar un tema cuesta decenas de millones de wones, y una vez que lo resuelves no vuelves.
Las reglas internas son otro tema. Tu mochila va a un casillero, cada cuarto tiene cámara y te advierten que subir los trucos a internet puede terminar en denuncia. Las pistas llegan por walkie-talkie o tableta, y en algunos lugares tenías que bailarle a la cámara para ganarte una. Los fans hardcore escriben reseñas larguísimas calificando el miedo, la actividad física y cuántos mecanismos tiene el cuarto, y a los temas de terror les dicen 'gongte'. Hasta hay una palabra para el bip seguido del portazo de un mecanismo: ppikttakkwang.
El escape room es plan clásico para la segunda cita después de un sogaeting y para salidas en pareja: una hora resolviendo cosas en un cuarto chico te muestra cómo es alguien de verdad. La tele también lo quiso. El especial Panic Room de Infinite Challenge lo popularizó, y en 2018 The Great Escape de tvN, con Kang Ho-dong en el elenco, convirtió una fábrica entera en set de escape. Running Man hizo en diciembre de 2020 un episodio con temas de un café de escape real. Sobrevivir solo con el cerebro en un espacio cerrado lo acerca al género de supervivencia.