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sogaeting: 소개 + meeting (소개팅)

PalabraRomanceVida diaria

Una cita uno a uno que arma alguien que conoce a los dos. La palabra pega el sinocoreano 'sogae' (presentación) con el inglés 'meeting', y es el punto de partida más común del romance en Corea.

No la confundas con sus primas. Un 'meeting' en la jerga coreana es una salida grupal, varios contra varios. El seon o matson es la versión con miras al matrimonio, con las familias metidas. El sogaeting queda en medio: casual en teoría, bastante en serio en la práctica. En Occidente casi no existe esto de que los amigos hagan de celestinos tan activamente, así que a muchos extranjeros les parece una institución muy coreana. Para quien trabaja en un lugar donde casi todos son hombres o casi todas son mujeres, es prácticamente la única puerta real.

El formato cambió con la tecnología. Hasta principios de los 2000, el intermediario llegaba a la cita, hacía las presentaciones, animaba la charla un rato y luego se iba discretamente. No había forma fácil de mandar fotos ni de escribirle a un desconocido. Hoy el intermediario solo pasa un número y un par de datos, y todo lo demás pasa por KakaoTalk. Muchas historias terminan ahí mismo, con el primer mensaje en visto. A veces ni el intermediario conoce a la otra persona, y también existe el 'selso', el sogaeting por tu cuenta en apps, sin nadie en medio.

Hasta los gobiernos locales entraron al juego. Con el país preocupado por su natalidad bajísima, varias ciudades organizan sogaetings grupales: coaching de citas, test de MBTI, juegos, comida y al final intercambias número con quien te gustó. También está de moda el sogaeting de rotación, donde cambias de mesa cada pocos minutos, y hay versiones temáticas con lectura de saju.

Las probabilidades son duras. Incluso entre socios de agencias matrimoniales, apenas cuatro de cada diez primeras citas llegaban a una segunda, el famoso 'after', y más o menos una de cada diez terminaba en relación. Normalmente hacen falta tres o cuatro afters antes de que alguien haga su confesión y sea oficial. Todo lo que pasa en medio es mildang, el tira y afloja. El consejo clásico para la primera cita: nada de lugares llenos de gente, mejor un café tranquilo en alguna cafetería.

En los doramas y en los realities, el sogaeting es la forma más fácil de arrancar una relación. Los saludos tiesos, la negociación silenciosa sobre qué pedir, la llamada del intermediario preguntando '¿y qué tal?': el público coreano se sabe cada paso. Programas de citas como Single's Inferno convirtieron esos nervios en todo un formato. Al mismo tiempo, con la gente casándose cada vez más tarde y el discurso de la generación N-po, se escucha el suspiro de que cada vez menos gente se sienta en esas mesas.