La vida pasa en KakaoTalk
En Corea casi todo el mundo usa la misma app de mensajería. Amigos, familia, trabajo y hasta el banco viven ahí adentro, así que decir que sin KakaoTalk pierdes contacto con la gente no es exagerar.
KakaoTalk salió para iPhone en marzo de 2010. En la época de los celulares de tapa, cada SMS se cobraba, y esos centavitos se acumulaban hasta darte un susto en la factura, así que la gente llenaba cada mensaje al máximo y hasta se comía los espacios. Y de repente aparece una app con mensajes gratis e ilimitados si tienes smartphone. Desde el otoño de 2011, la gente empezó a botar su celular de tapa solo para usar Kakao. Hubo un momento en que KakaoTalk era la razón para comprarse un smartphone (una app para todo el país).
Los números impresionan. En 2018 tenía el 94,4% del mercado de mensajería en Corea, y a fines de 2021 rondaba los 47 millones de usuarios mensuales en el país. Entre quienes tienen smartphone y menos de 65 años, cuesta encontrar a alguien que no la use. Los avisos de la universidad y del trabajo llegan por chats grupales, así que aunque la odies, te toca registrarte.
La app se volvió infraestructura. En 2014 llegó KakaoPay, y hoy las transferencias, pedir un taxi, mandar vales de regalo con la función de regalos y comprar emoticones se resuelve todo ahí. Heredó el lugar que en los 2000 tenían Cyworld y los messengers de PC, y está justo en el centro de por qué el país funciona con apps.
Por eso Kakao tiene sus propios juegos psicológicos. El numerito 1 al lado de un mensaje significa que todavía no lo leyeron. Si el 1 desaparece y no hay respuesta, es ikssip, dejarte en visto. También está el 'an-ikssip': alguien lee la vista previa en las notificaciones y nunca abre el chat para que el 1 no se borre. Para el amigo que no abre nada, hay quien manda mensajes falsos tipo 'Recibiste 100.000 wones' para obligarlo a tocar. Y con tanto tipeo rápido, aquí fue donde explotaron las abreviaturas coreanas.