MBTI en Corea
Un test que te resume en cuatro letras. En Corea se volvió la pregunta que te hacen justo después de tu edad.
Nació en 1944 en Estados Unidos, cuando Katharine Briggs y su hija Isabel Myers armaron un test de autoevaluación basado en las ideas de Carl Jung. Combinando extraversión o introversión, sensación o intuición, pensamiento o sentimiento, juicio o percepción, sales con uno de 16 tipos. Llegó a Corea en 1990 con la fundación de un instituto coreano de MBTI y durante años se usó casi solo en orientación vocacional y capacitaciones de empresas.
Todo cambió en los 2010. Los chicos que hicieron versiones rápidas del test en clases de orientación empezaron a publicar su tipo en internet, y el sitio gratuito 16Personalities terminó de encenderlo. En una encuesta de Hankook Research de 2021, el 80% de quienes tenían entre 18 y 29 años dijo conocer bien el MBTI, frente al 12% de los mayores de 60. Puro fenómeno de la generación MZ. Así que primero va tu edad y luego "¿Cuál es tu MBTI?". Es el tema para romper el hielo en un sogaeting y la vara para medir la química de una pareja. Los perfiles de los idols también traen el tipo, así que los fans metidos en el fangirleo buscan al miembro que comparte el suyo.
Trajo su propio vocabulario. Para pronunciarlo fácil, INFP se vuelve inpeupi, ESTJ etije e ISTP itip, típica cultura de abreviaturas coreanas. Soltarle "¿Eres T?" al amigo que te da soluciones en vez de consuelo ya es un meme nacional, y el viejo debate de insider contra outsider se volvió E contra I. Los videos de la comediante Kang Yu-mi imitando cómo habla cada tipo se hicieron virales.
Los límites existen. Hace tiempo que los investigadores señalan que al repetir el test sale otro tipo con frecuencia y que su base científica es débil. En Corea se dice que simplemente ocupó el lugar que antes tenía la teoría de personalidad por tipo de sangre. Esa costumbre de meter a la gente en cajas se parece a los tipos de constitución y al saju. Donde se pasó de la raya fue en el trabajo: cuando algunas empresas pidieron explicar el tipo en la carta de presentación o publicaron ofertas que preferían ciertos tipos, la reacción fue fuerte. Hasta la fundación detrás del MBTI deja claro que usarlo para descartar postulantes no es ético.