La paradoja del asesino
Un universitario común mata a un hombre por accidente y luego descubre que el muerto era un monstruo. Es el thriller de ocho episodios que Netflix estrenó en 2024, donde el chico y el detective que lo persigue chocan sobre quién tiene derecho a hacer justicia.
Viene de un webtoon homónimo del autor Kkomabi, publicado en Naver Webtoon entre 2010 y 2011. Contaba asesinatos en tiras de cuatro viñetas con dibujos tiernos, y el capítulo sobre la mente del protagonista después de su primer crimen fue tan creíble que los lectores bromeaban con que el autor lo había probado. Pasa en Daejeon, así que la gente de ahí reconocía sus propias calles con escalofríos. Estaba tan lleno de pistas sembradas que era frágil ante cualquier spoiler; el autor tuvo que pedir en su blog que no arruinaran nada en los comentarios.
El título ya es un acertijo. Esa consonante coreana ㅇ suelta se puede leer como "el asesino y Nan-gam", "el juguete del asesino", una O de "sí, culpable" o un 0 de "cero pruebas". Kkomabi nunca eligió una lectura oficial, dijo que cada quien lo lea como quiera, y él lo pronuncia "ieung nangam". Naver no permitía una consonante sola en los títulos, así que el webtoon usó una o minúscula; la serie recuperó la ㅇ original, igual que pasó con Sweet Home, cuyo título real era ㅎㅗㅁ. El anuncio de Netflix dijo "ieung", pero Son Suk-ku confesó que él lo lee "yeong", y el debate volvió a arrancar.
Lee Tang vive en piloto automático entre turnos en una tienda de conveniencia hasta que una pelea nocturna termina con un hombre muerto. Luego se sabe que la víctima era un asesino en serie, y todos los que después caen por su mano esconden algo terrible. Choi Woo-shik lleva a Tang del pánico a una seguridad inquietante. Son Suk-ku es Jang Nan-gam, el detective que no suelta la presa; Lee Hee-jun es Song Chon, un expolicía que lleva años ejecutando criminales por su cuenta; y Kim Yo-han es No Bin, el hacker que se vuelve cómplice de Tang. La crítica dijo que Nan-gam marcó un antes y un después para Son, y aplaudió que Lee Hee-jun mostrara la edad con actuación y no con maquillaje.
El director Lee Chang-hee, de Strangers from Hell, se lució con el estilo: pasado y presente mezclados en un mismo plano, transiciones a través de objetos, cámara lenta, alucinaciones y una violencia breve o filmada de lejos que pega más fuerte. La adaptación también tapó huecos del original. El webtoon nunca explicó cómo Tang encontró el lugar del enfrentamiento final; en la serie, había instalado a escondidas una app de rastreo en el celular de No Bin. Los fans de siempre sí se quejaron de que la gran pregunta, qué es la justicia, se volvió una historia de antihéroe más simple, el precio de siempre al adaptar un original querido.
Los números hablaron. En su segunda semana llegó al número 1 del ranking global de series de habla no inglesa de Netflix, fue número 1 diario en Corea y la India, número 2 en Japón, y sumó unos 11,9 millones de visualizaciones. Llegó cuando varios tropiezos seguidos tenían a la gente desconfiando de las series coreanas de Netflix, así que la recibieron como la bien hecha que tanto se esperaba. Hoy es un ejemplo clásico del momento en que los webtoons se volvieron la mina de historias también para el thriller.
Detalles para fans: Choi Woo-shik y Jung Yi-seo se reencuentran unos cinco años después de Parásitos, y Son Suk-ku y Hyun Bong-sik dos años y medio después de D.P. El niño que hace de Nan-gam de pequeño se parecía tanto a Son que fue tema, pero su cara tuvo un retoque con IA en posproducción. Cuando algunos dijeron que un magnate del episodio 7 imitaba a un político real, el director lo negó: ninguno de los más de 150 actores fue elegido por parecerse a alguien, y el rodaje terminó en marzo de 2023, antes del hecho con el que lo relacionaban. Y el episodio 1 cierra con "Una persona común" de Lucid Fall, una elección bastante escalofriante si piensas en quién es la persona común de esta historia.