Está bien no estar bien
Un cuidador de un pabellón psiquiátrico y una autora de cuentos infantiles que no sabe sentir se enfrentan a las heridas del otro. Un romance raro y precioso, y uno de los pocos K-dramas que pone la salud mental en el centro y no de fondo.
Se emitió por tvN los fines de semana del 20 de junio al 9 de agosto de 2020, con dirección de Park Shin-woo y guion de Jo Yong. Fue el regreso de Kim Soo-hyun tras su pausa por el servicio militar y su primer drama completo en cinco años, sin contar los cameos en Hotel del Luna y Crash Landing on You. La propuesta era clarísima desde el inicio: no etiquetes a nadie como anormal, no señales a nadie como raro. La idea de fondo: tú, tal como eres, ya estás bien.
Moon Gang-tae (Kim Soo-hyun) es un cuidador sin un peso cuya vida entera gira alrededor de su hermano mayor. Sang-tae (Oh Jung-se), siete años mayor, está dentro del espectro autista, y cada primavera, cuando aparecen las mariposas, vuelven las pesadillas. Y cada vez los hermanos hacen las maletas y se mudan a otra ciudad. Entonces aparece Ko Moon-young (Seo Yea-ji), autora estrella de cuentos infantiles, con rasgos antisociales, un vestuario extravagante que usa como armadura y cuentos que dan escalofríos. Resulta que es la autora favorita de Sang-tae, y así los tres terminan bajo el mismo techo.
Casi todo pasa en el Hospital Psiquiátrico OK. Su director, Oh Ji-wang, lo interpreta Kim Chang-wan, que había sido el aliado de Kim Soo-hyun en My Love from the Star; seis años después se reencuentran como jefe y cuidador. Cada capítulo abre la historia de un paciente, así que el trauma de guerra, la dependencia del alcohol o la manía se cuelan entre escena y escena romántica. En un país donde ir a psiquiatría todavía carga estigma, la serie quedó como el ejemplo por excelencia de salud mental en pantalla.
El Sang-tae de Oh Jung-se fue la actuación de la que todo el mundo hablaba. La crítica destacó que lo interpretó sin caricatura, y ganó Mejor Actor de Reparto (TV) en la 57.ª edición de los Baeksang Arts Awards, donde la serie fue la más nominada con ocho candidaturas, incluida Mejor Drama. Sigue apareciendo en cualquier conversación sobre la discapacidad en pantalla. El giro final de Jang Young-nam como jefa de enfermeras también dejó a todos con la boca abierta, y los fans bautizaron a Gang-tae como Moon Fox.
Los libros de Moon-young existen de verdad. El niño que se alimentaba de pesadillas, El niño zombi, El perro de primavera, Mano, Espectro y Buscando la verdadera cara los escribió la guionista Jo Yong y los ilustró el artista Jamsan como libros ficticios, pero las librerías se llenaron de pedidos y se publicaron uno tras otro mientras el drama seguía al aire. Todos son un poquito demasiado tenebrosos para niños.
El rating en Corea fue discreto: 7,0% en el estreno y 7,3% en el final. Pero lideró los rankings de conversación ocho semanas seguidas y fue número uno en Netflix Corea durante toda la emisión. Afuera pegó todavía más. En Japón desbancó a Crash Landing on You del primer puesto de Netflix después del episodio 12, y junto con Itaewon Class se le atribuye haber impulsado la ola coreana de la pandemia allá. The New York Times la incluyó entre las mejores series internacionales de 2020 y fue nominada a los Emmy Internacionales en la categoría de TV movie/miniserie.
También tuvo polémica. En el episodio 3, Moon-young toca el cuerpo de Gang-tae sin su consentimiento y le grita una propuesta sexual en público, y muchos criticaron que se tratara el acoso a un hombre como chiste. El regulador de radiodifusión coreano terminó emitiendo una recomendación, un paso por debajo de una sanción formal.
Datos extra: el título recuerda a I'm a Cyborg, But That's OK, la película de 2006 de Park Chan-wook, que también transcurre en un hospital. Un subtítulo de Infinite Challenge de 2007 que bromeaba con que Park Myung-soo, paseando con bata de médico, era el protagonista de Psycho But It's Okay volvió a circular cuando el drama explotó. Y Lee Kyu-sung, el Sang-tae niño, ya había hecho de Oh Jung-se de niño en When the Camellia Blooms. Estética de cuento cruel y una tesis simple, que las personas se sanan entre personas: sigue siendo la primera recomendación para quien ama los dramas de sanación tranquilos.