Un solo gancho mueve a todo un país
En el otoño de 2007, Tell Me de Wonder Girls puso a toda Corea a bailar la misma coreografía. Su fórmula, un coro corto en loop y un paso que cualquiera puede copiar, se volvió el manual del K-pop durante años.
A mediados de los 2000, las listas coreanas eran de las baladas de tempo medio y de un estilo vocal forzadísimo que la gente apodó "so-mol-i", algo así como cantar arreando vacas. Tell Me de Wonder Girls volteó la mesa. Salió el 5 de septiembre de 2007 como canción principal de su primer álbum, The Wonder Years, y era un tema dance retro con sample de Two of Hearts, el hit ochentero de Stacey Q. A las integrantes ni les convencía y dentro de la agencia había mucha resistencia, pero Park Jin-young insistió hasta el final.
El arranque fue accidentado. HyunA, integrante original, salió antes de las promociones por temas de salud, entró Yubin, se rehicieron partes y coreografía, y el video se volvió a grabar con Sohee como una Wonder Woman colegiala. En su primer mes apenas llegó al puesto 23 del ranking mensual de Melon, y el 14 de septiembre el grupo tuvo un accidente de auto que frenó las promociones. Pero el boca a boca corrió más rápido. A inicios de octubre ya estaba en la cima de las plataformas, se quedó siete semanas seguidas en el No. 1 semanal de Melon y sumó 15 victorias en programas musicales.
El combustible fue el baile. Park contó que la idea salió de Wonder Woman cruzando los brazaletes para frenar balas, y en cuanto se le ocurrió se grabó enseñando la coreografía con pinta de recién levantado. Ese video llegó a 1,61 millones de vistas en Daum tv pot y fue el más visto de la plataforma en 2007. Justo ese año en Corea todo el mundo hablaba de "UCC", contenido hecho por usuarios, así que llovieron versiones: Tell Me de soldados, de policías, de granjeros, de ballet, de azafatas. Solo en esa plataforma hubo unos 2.500 videos relacionados, con más de 30 millones de vistas sumadas. Gente de 40 y 50 años cantaba una canción de idols adolescentes, fue la más elegida en los noraebang y el "¡Eomeona!" (¡ay, Dios!) de Sohee se volvió muletilla nacional. Gallup Corea la eligió canción del año, y con 3.328 emisiones fue la más transmitida en la tele y radio coreanas ese año.
El éxito se convirtió en fórmula. A las canciones que repiten una frase de principio a fin se les empezó a llamar hook song, y meter un paso insignia en cada tema se volvió obligatorio. Wonder Girls hizo tres de tres con So Hot y Nobody. Girls' Generation arrancó su mejor época con Gee en 2009. SM esparció por Asia el baile de frotarse las manos de Sorry, Sorry de Super Junior, y la letra de Ring Ding Dong de SHINee terminó deformada en meme. Con Michyeosseo de Son Dam-bi bastaba saberse una palabra para cantar todo. Hay quien ubica la primera chispa un poco antes, en Lies de BIGBANG, que salió justo antes de Tell Me.
También hubo efectos secundarios. Con tantas sílabas sin sentido llegaron las críticas de que no se entendía nada, y hay quien lee el cariño del público mayor por bandas como Busker Busker como una reacción a tanta repetición. Los hooks pegaban tanto que las campañas electorales los reciclaban para sus jingles. Ya pasada la mitad de los 2010, la repetición descarada empezó a sonar pasada de moda, hasta con aire de trot, y los coros se volvieron mucho menos insistentes.
Aun así, el entrenamiento quedó. Cinco años después, eso de hacer que cantes y bailes sin entender la letra funcionó a escala mundial cuando Gangnam Style de PSY superó los mil millones de vistas en YouTube. El UCC coreano pasó a ser YouTube, el Tell Me de los soldados pasó a ser covers del baile del caballo en la otra punta del mundo, y la estructura fue la misma. La costumbre actual del K-pop de diseñar el paso para TikTok antes que la canción viene directo de aquel otoño.