
Sung Yu-ri
De la menor y visual del grupo de primera generación Fin.K.L a actriz que lleva más de veinte años en la tele coreana. Con una cara y una voz tan claras como su nombre ("yuri" significa cristal), fue el primer amor de toda una generación.
Nació en 1981 en Tubinga, Alemania, porque su papá, pastor y teólogo, hacía allí su doctorado en Nuevo Testamento, aunque siempre ha tenido nacionalidad coreana. El talento se le notó temprano: un poema sobre una vaca que escribió en segundo de primaria apareció elogiado en un libro de escritura del autor infantil Lee Oh-deok.
Entró como aprendiz a Daesung Entertainment (hoy DSP Media) en 1998 y ese mayo debutó como la maknae de Fin.K.L. Junto a Lee Hyori era la cara del grupo, y como cumple exactamente el mismo día que Eugene del grupo rival S.E.S., las dos siempre se mencionaban como las visuales top de la época. Tenía tantos fans hombres que hasta los de S.E.S. aceptaban que Sung Yu-ri era la excepción. Ock Joo-hyun, que tuvo voz en la selección del grupo, contó que la eligió más por su timbre y lo bonita que era que por su técnica vocal. Sus compañeras la apodaron "la copiona" porque imitaba todo lo que hacían sus unnies, y asegura que nunca la regañaron, lo que la volvió la jefa silenciosa del grupo. El segundo álbum de Fin.K.L incluye una canción llamada "Yuri" con ella en los créditos de composición.
Cuando las integrantes empezaron proyectos solistas en 2002, ella se pasó a la actuación, al principio sin muchas ganas: dice que fue idea de la agencia. En A Thousand Years of Love (2003) de SBS interpretó a una princesa de Baekje que viaja en el tiempo, y su forma rígida y mandona de hablar recibió críticas y se volvió broma recurrente, aunque el final llegó a 29.7% de rating. Su drama de 2004 con Cha Tae-hyun tuvo un rodaje durísimo en el extranjero y aun así fue aplastado por Full House de Rain y terminó antes de tiempo. Ella confesó que pensó en retirarse. Así de pesada era la etiqueta de idol que actúa.
El regreso fue lento pero firme. En 2006 hizo One Fine Day con Gong Yoo y The Snow Queen con Hyun Bin. The Snow Queen era lo siguiente de él tras el éxito de Mi adorable Sam Soon, así que la presión era enorme, pero igual ganaron un premio a Mejor Pareja. El verdadero giro llegó en 2008 con Hong Gil-dong: su marimacha Heo Yi-nok hizo que la crítica hablara del redescubrimiento de Sung Yu-ri, y su química con Kang Ji-hwan, que creó un fandom de shippers, le dio un premio de popularidad en los Baeksang. Con Kang repitió después en la película Cha Hyung-sa y el drama Monster, así que es su pareja en pantalla más frecuente, y la historia de que le regaló un perrito con el nombre de su personaje mantuvo a los shippers suspirando mucho después del final. Luego vinieron Swallow the Sun y Feast of the Gods, con la que ganó el premio a la excelencia máxima en los MBC Drama Awards, y hasta aceptó papeles sin paga en cine independiente para pulir su oficio. Por eso es ejemplo clásico de una idol de primera generación que logró quitarse la etiqueta de idol actriz.
Durante años casi no hablaba de Fin.K.L en televisión, porque tenía que cuidar su imagen de idol hasta que la tomaran en serio como actriz. En cambio, desde 2013 condujo dos años el talk show Healing Camp de SBS y ganó un premio de entretenimiento. Y en 2019 llegó Camping Club de JTBC: las cuatro reunidas en un road trip en caravana, más su primera canción nueva desde 2005. El programa coincidió con el boom del camping y la nostalgia por los idols de primera generación, todo al mismo tiempo.
Se casó en 2017 y en 2022 tuvo gemelas, convirtiéndose en la primera mamá de Fin.K.L. En 2020 lanzó una marca de cosméticos con su nombre, que se hizo viral cuando Lee Hyori y su esposo la promocionaron en redes. Y a los fans les encanta que Lee Sang-soon, el esposo de Hyori, confesara en un programa de variedades que alguna vez estuvo flechado por Yu-ri.