apateu ireum (아파트 이름)
En Corea, los edificios de apartamentos se conocen por la marca de la constructora, y ese nombre prácticamente anuncia el precio. Los nombres se han vuelto tan largos y llenos de palabras extranjeras que se bromea con que están hechos para que la suegra no encuentre la dirección.
Raemian, Xi, Hillstate, Prugio, e-Pyunhansesang, I-Park. Si dos conjuntos están en zonas parecidas, el de una constructora famosa suele venderse entre diez millones y más de cien millones de wones más caro por la misma superficie. Por eso la gente se amontona en los sorteos de cheongyak de los conjuntos de marca nueva, y por eso el nombre del lugar donde vives termina en conversaciones sobre cuchara de oro vs. cuchara de tierra. Las marcas despegaron de verdad hacia 1999; antes, los conjuntos se llamaban Eunma, Gaenari (forsitia) o Jindallae (azalea), casi siempre flores o piedras preciosas.
Después llegaron los 'pet names'. Las constructoras agregan palabras como Firstige, Cheltitude, Prestige o Central detrás de la marca para distinguirse del conjunto de al lado, y si dos empresas construyen juntas, ponen las dos marcas en el cartel. Así nació en la ciudad de Sejong un monstruo de 19 sílabas: Beomjigi Village Complejo 9 Hanshin Hue Plus Elite Park. Hay conjuntos que mezclan inglés con francés, italiano y latín, y algunos llegaron a tomar prestados a Poseidón y a Einstein. La fachada de un edificio de apartamentos es donde el Konglish se pone más atrevido.
La anécdota más famosa pasa en un taxi. Una abuela no lograba recordar el nombre 'Michelan Cherville' que le había dicho su nuera, soltó algo que sonaba a grosería y el taxista igual entendió y la llevó al lugar correcto. Es una historia real, y relatos así circularon como memes hasta convertir los nombres de apartamentos en un chiste fijo del internet coreano.
También hubo reacción. En 2023, Seúl publicó una guía que pide preferir palabras en coreano y limitar los nombres a unos diez caracteres, y Sejong directamente prohibió las marcas y solo permite el formato 'Aldea X, Complejo N'. Hoy, en los proyectos de reconstrucción de Gangnam y a orillas del río Han, lo que pega son los nombres de dos sílabas o las palabras puramente coreanas. Los vecinos de Apgujeong Hyundai Apartments rechazaron la nueva marca que les ofreció la constructora porque están orgullosísimos del nombre original. Los dramas usan el mismo instinto: en The Penthouse, el nombre Hera Palace basta para marcar tu clase, y en Concrete Utopia, el nombre del único conjunto que quedó en pie funciona como documento de identidad.