ilsangui geumgi (일상의 금기)
En los ascensores dice F en vez de 4 y nadie escribe un nombre con tinta roja. Casi ningún coreano se lo cree del todo, pero tampoco se arriesga a romper la regla.
La estrella es el número cuatro. 四 (sa, cuatro) suena igual que 死 (sa, muerte), así que en hospitales y en los ascensores de los apartamentos el 4 se cambia por F, de 'four'. Hay edificios que saltan del piso 3 al 5, y es común que el vecino del 303 viva en el 305. No es tanto que el dueño crea en esto: si algún día pasa algo feo en el piso 4, la gente va a hablar y habrá quien no quiera rentarlo. Cambiar un número sale más barato.
Escribir en rojo el nombre de alguien vivo es el tabú más famoso del país. Se dice que atrae la muerte y nadie sabe bien por qué el rojo. Una teoría dice que es el color de la sangre; otra, que en la Guerra de Corea los nombres de los soldados caídos se anotaban en rojo para distinguirlos. Los profes califican con pluma roja todo el día, pero la casilla del nombre ni la tocan.
Antes de un examen, los juegos de palabras se vuelven ley. El alga miyeok es resbalosa, así que si comes sopa de algas te vas a 'resbalar' y reprobar. Por eso nadie la come la noche antes del Suneung, y 'comí sopa de algas' es jerga para decir que reprobaste. Hay familias que no la cocinan en todo el último año de prepa del hijo, lo cual es un problema si el examen cae en tu cumpleaños, el día de la sopa de algas de cumpleaños. En cambio se regala yeot (caramelo pegajoso de arroz) y chapssal-tteok, para que 'te pegues' a la universidad que quieres. Ya se vendía yeot frente a los exámenes de funcionarios de la era Joseon, y hoy en las puertas de las escuelas cuelgan mantas tipo 'Qué mala suerte, cómete un yeot', un doble sentido: 'jaesu eopda' es 'no tener suerte' pero también 'nada de jaesu', el temido año de repetir el examen. En la universidad dicen que la sopa de algas te da una F, y quienes preparan el examen de servicio civil juran que te hace reprobar todo.
También hay supersticiones modernas. La 'muerte por ventilador', la idea de que dormir en un cuarto cerrado con el ventilador prendido te puede matar, ya fue desmentida, pero años de notas en la prensa la mantuvieron viva; los más jóvenes la usan como meme. Las mudanzas se hacen en 'son eomneun nal', los días en que el espíritu travieso 'son' no anda rondando: fechas lunares que terminan en 9 o 0. Esos días las mudanceras no se dan abasto y cobran más. Algunas familias se echan sal encima antes de entrar a casa después de un funeral.
Hasta los regalos van con juego de palabras: papel higiénico para la casa nueva, para que todo 'se desenrolle' fácil, y detergente para que la fortuna haga espuma (qué regalan los coreanos). Parte de esto viene del chamanismo, pero la etiqueta de 'superstición' la impusieron primero las autoridades coloniales durante la ocupación japonesa, como forma de debilitar las creencias locales. Al final los coreanos encontraron un punto medio: no tienes que creer para seguirle el juego. Total, no hay por qué agarrar la pluma roja.