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jeollado mal (전라도 말)

PalabraIdiomaGwangjuK-drama

El habla del suroeste: Gwangju, Jeonju, Mokpo. Alarga las terminaciones y mete un toque nasal que suena cálido y de casa, pero arrastra una queja vieja: los dramas casi siempre le pusieron este acento a mafiosos y personajes cómicos.

Lo primero que se te pega son los finales. Las frases acaban en '-dangkke', '-yoing' o 'hae-bureo', y 'naega' (yo) se vuelve 'naga'. El chiste es que si sueltas muletillas como 'atta', 'wome', 'geomnage' y 'heobeollage' en el momento justo, ya casi lo tienes. Y luego está el jefe final, 'geosigi': una sola palabra que sirve para una persona, una cosa o una situación entera. Ojo con las trampas: 'gage' puede no ser una tienda, sino 'vámonos'.

Las manías de pronunciación duran toda la vida. La h se cae, así que 'baekhwajeom' (tienda departamental) suena 'baegwajeom' y 'gophagi' (multiplicar) suena 'gobagi'. Park Na-rae, que creció en Muan, contó en la tele que la descubrieron por decir 'gobagi' en clase de mate. Las preguntas suelen bajar al final en vez de subir, así que en Gwangju 'bap meogeonnya↘' (¿ya comiste?) es casi un saludo. Si subes el tono, puede sonar a que buscas pelea.

La cortesía va con la terminación '-rau'. 'Haesseorau' es la versión de Jeolla de 'haesseoyo'. La cantante de trot Song Ga-in, de Jindo, la volvió famosa en todo el país con su saludo 'Song Ga-in-ieora~'.

Las raíces culturales son hondas. El pansori probablemente nació en Jeolla y casi todas las escuelas que sobreviven vienen de ahí, así que cantantes de otras regiones aprenden el dialecto a propósito. Si vas a Jeonju por un bibimbap, el acento de la dueña viene de regalo.

Su imagen en pantalla es complicada. En un drama policiaco muy popular de los primeros años de la TV, el culpable casi siempre hablaba así, al punto de que la provincia de Jeolla del Sur protestó oficialmente, y los mafiosos de cómics y películas lo usaron por décadas. Aun así, se considera de los acentos más difíciles de actuar: su entonación es más sutil que el habla de Gyeongsang y tiene muchísimo vocabulario, así que el que finge se nota. Hwang Jung-min, que en realidad es de Changwon, lo clavó en New World y The Wailing al grado de sorprender a los locales. También es lo que habla la gente de Gwangju en A Taxi Driver, ambientada en el levantamiento de 1980.

Hoy los adolescentes y veinteañeros de Gwangju conservan la melodía pero casi no usan las palabras típicas, y hasta se burlan de las versiones de la tele: '¿quién habla así ahora?'. Aun así, la entonación sobrevive años de vida en Seúl.