
Architecture 101
Dejas ir a tu primer amor a los veinte y, quince años después, ella entra a tu oficina para pedirte que le construyas una casa. Este melodrama de 2012 desató un auténtico 'síndrome del primer amor' en los cines de Corea.
La película corre en dos tiempos. Seung-min (Uhm Tae-woong) es un arquitecto de 35 años cuando su excompañera Seo-yeon (Han Ga-in) aparece de la nada y le pide reconstruir la vieja casa familiar frente al mar en Jeju. Mientras avanzan los planos, la historia regresa al Seúl de 1996, donde al joven Seung-min lo interpreta Lee Je-hoon y a la joven Seo-yeon, Suzy. Se conocen, como dice el título, en una clase introductoria de arquitectura. El 101 es el número que las universidades estadounidenses le ponen a los cursos básicos, así que en inglés suena casi a 'Primer amor para principiantes'.
El pasado está hecho de detalles chiquitos. Como viven en el mismo barrio, Jeongneung, les toca hacer juntos una tarea de observar sus calles, adoptan un hanok abandonado como escondite secreto y ahí cocinan ramyeon. Seo-yeon le presta un CD del dúo Exhibition y Seung-min se lo devuelve sin escucharlo porque no tiene reproductor y le da pena admitirlo. Una promesa de verse en la casa vacía el día de la primera nevada, los celos hacia un compañero mayor con dinero y un malentendido enorme terminan separándolos. La canción que atraviesa la película, 'Etude of Memories' de Exhibition, se volvió de nuevo el himno del primer amor del pop coreano de los 90.
Los detalles noventeros sobran: bípers y teléfonos públicos, cámaras de rollo, playeras Guess, chamarras de borrego y botellas de soju con la vieja etiqueta del sapo. El director Lee Yong-ju estudió arquitectura justo en esa época y se nota. Aun así, los fans más atentos cazaron errores, como un volante con un número 010 que en 1996 todavía no existía. Con Reply 1997 al aire ese mismo verano, 2012 quedó como el año en que el retro de los 90 explotó a la vez en cine y en televisión.
El gran ganador fue un secundario. Cho Jung-seok, casi desconocido fuera del teatro musical, hizo de Nap-deuk, el mejor amigo bocón de Seung-min que está repitiendo el examen de admisión. Sus frases se volvieron memes al instante, ganó Mejor Actor Revelación en los Blue Dragon Film Awards y hoy es el ejemplo obligado cada vez que en Corea se dice robaescenas. Hasta se dice que cortaron parte de sus escenas porque se estaba comiendo la película. En cambio, Yoo Yeon-seok hizo tan bien al presumido Jae-wook que le quedó un apodo tipo 'el patán de la nación'.
Y luego está Suzy. Todavía era integrante de miss A y este fue su debut en cine; el director cuenta que desde el principio solo la quería a ella y que le rogó en persona. El resultado fue el título de 'el primer amor de la nación', una más en esa costumbre coreana de ponerle a una persona los sentimientos de todo un país, igual que con la hermanita de la nación. Se llevó el premio de popularidad en los Blue Dragon y Mejor Actriz Revelación de cine en los Baeksang Arts Awards. Dato curioso: Lee Je-hoon y Suzy hacen de compañeros de generación, pero en la vida real se llevan diez años.
Nadie apostaba por ella. El romance puro se consideraba pasado de moda, el casting se caía una y otra vez, y se cuenta que Bong Joon-ho, con quien Lee había trabajado como asistente en Memories of Murder, leyó el guion y le dijo que eso ya no funcionaba. Con un presupuesto de 2.300 millones de wones, reunió unos 4,1 millones de espectadores y se convirtió en el melodrama romántico puro más taquillero de Corea.
El eco sigue. La casa de Jeju se convirtió en un café, Seo-yeon's House, y es parada obligada para los fans. En 2021 Netflix anunció un remake coreano-japonés que luego se detuvo. Y el paquete que Seung-min le manda a Seo-yeon antes de irse, con aquel reproductor de CD adentro, sigue siendo la escena que todos sacan cuando se habla de películas de primer amor.