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Shin Min-a

Shin Min-a

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Shin Min-a es la actriz que hizo que medio mundo se enamorara de Yoon Hye-jin, la dentista citadina de Hometown Cha-Cha-Cha. Empezó como modelo adolescente de revistas y lleva más de veinte años en el centro de la publicidad y las comedias románticas coreanas.

Se llama Yang Min-a y nació en 1984. En 1998, cuando estaba en segundo de secundaria, una amiga mandó su solicitud a un concurso de modelos de la revista KiKi como broma. Mientras las demás bailaban y posaban, ella apenas dijo su nombre y se fue. Igual ganó el primer premio. Sin agencia, la chica de secundaria consiguió tantos comerciales que la prensa la llamó "la niña de los cien millones de wones", y su aparición misteriosa en el video "Petición" de Lee Seung-hwan dejó a todos preguntando quién era. Cambió su nombre artístico por algo muy poco glamoroso: ya había otra actriz con uno parecido. Su primer drama fue Beautiful Days, como la hermana menor de Lee Byung-hun.

A sus veintipocos, A Love to Kill y The Devil tuvieron ratings modestos pero fans obsesionados. En las galerías de DC Inside autopublicaron libros de los dramas y hasta organizaron fiestas de cierre, y por su look en The Devil la apodaron "la Elfa". La explosión llegó en 2010 con My Girlfriend Is a Gumiho. Su zorra de nueve colas obsesionada con la carne de res, con un aegyo a mil por hora, llenó de frases virales a los adolescentes y puso de moda el look de vestido y zapatos planos.

En publicidad es casi leyenda urbana. En su campaña de soju, las figuras de cartón de tamaño real desaparecían tanto de las puertas de los bares que los dueños decían "secuestraron a Shin Min-a" para decir "otra vez se robaron el cartel". Un beso con Won Bin en un anuncio de café multiplicó las ventas, una foto de sus uñas agotó un esmalte y una zona de la oreja quedó bautizada como "zona Shin Min-a" entre los perforadores. En 2012 fue la primera actriz coreana con una sesión propia en The New York Times Magazine.

Lo curioso: para ser reina de la comedia romántica, tiene pocas en su filmografía. Pero las que elige, pegan. My Love, My Bride, donde hace de recién casada con Cho Jung-seok, superó los dos millones de espectadores. En Oh My Venus pasó los primeros episodios con maquillaje prostético de obesidad. Para la película Diva (2020) entrenó cuatro meses, pese a su miedo a las alturas, grabó muchos clavados ella misma y consiguió su primera nominación a Mejor Actriz en los Blue Dragon.

En Arang and the Magistrate (2012) fue Arang, un fantasma sin memoria, junto a Lee Joon-gi, y el drama vendió todos sus espacios publicitarios hasta en las repeticiones. Para la película de bajo presupuesto Gyeongju (2014) trabajó sin cobrar, algo que el director le agradeció públicamente. Entre famosos es habitual que la nombren la persona más linda que han visto en persona, y Park Bo-young una vez reveló en la tele que era el tipo ideal de Song Joong-ki.

Su segunda época dorada llegó en 2021 con Hometown Cha-Cha-Cha de tvN, donde su dentista estirada de Seúl se enamora del Hong Du-sik de Kim Seon-ho en un pueblo costero. En Netflix se mantuvo en el top 10 global de series, y la cartera y el labial que usó se agotaron al día siguiente. Pocas actrices hacen que el PPL funcione así. Al año siguiente, en Our Blues, interpretó a Seon-a, una madre que vuelve a Jeju cargando sus heridas, su primer papel de mamá, con ese tono de drama sanador que abraza despacito.

Hizo pública su relación con el actor Kim Woo-bin en 2015 y se casaron diez años después, en diciembre de 2025, donando 300 millones de wones cada uno el día de la boda. También es famosa por donar en silencio: para fines de 2023 sus donaciones superaban los 3.700 millones de wones, y muchas se supieron solo porque las organizaciones lo contaron. Y a sus fans les encanta que la diosa de los anuncios sea tímida de verdad y se note que sufre en los programas de variedades con mucha gente.