TEN
Integrante de NCT nacido en Bangkok. Primero se hizo conocido por un baile que parece desafiar la gravedad, y hoy es una de las caras que une al fandom tailandés con el K-pop.
Su nombre real es Chittaphon Leechaiyapornkul y nació en 1996 en Bangkok, Tailandia. Como los nombres tailandeses son largos, casi todos tienen un apodo, y el suyo viene de kra-ten, la palabra tailandesa para martín pescador, elegida por su tía. Es tailandés de ascendencia china de cuarta generación, así que su abuela también le dio un nombre chino, 李永欽. Los fans coreanos lo leen a la coreana como Lee Young-heum, y a él le encanta porque suena a vecino de barrio.
De chiquito, con cinco años, sentaba a sus parientes en sillas y les daba un show. Hizo gimnasia artística hasta los 13 y ganó varias medallas, de ahí esa flexibilidad casi irreal. En 2008 vio Step Up 2 y se enganchó en serio con el baile; un año después, en una academia, aprendió su primera coreografía de K-pop con Sorry, Sorry de Super Junior. Su abuela, que veía ese video con él cuando arrasaba en Tailandia, fue la primera en decirle que debía ser cantante.
En 2011, con 14 años, entró al programa tailandés de audiciones Teen Superstar y lo ganó siendo el concursante más joven. Los jueces decidieron que Ten no sonaba cool y lo rebautizaron TNT, algo que a él nunca le convenció del todo. En el show cantó Heartbreaker de G-DRAGON e I Need A Girl de Taeyang, y donó el premio. Antes ya había pasado una audición de YG, pero no firmó. Cuando aprobó la audición global de SM en Bangkok en 2013, se dio varias cachetadas para confirmar que no estaba soñando. Su familia quería que terminara la prepa primero, pero su abuela lo apoyó: que Ten haga lo que quiera. En plena ola de agencias que empezaban a reclutar fuera de Corea, se convirtió en el primer artista tailandés de SM.
Llegó sabiendo solo dos frases en coreano: hola y gracias. Al principio fingía entender cuando le hablaban, y los que decían que aprendería rapidísimo cambiaron de opinión en una semana. Aun así aguantó la vida de aprendiz y en abril de 2016 debutó en NCT U, la unidad de NCT, con The 7th Sense. Su frase de presentación: el número perfecto de NCT, TEN.
El momento en que la gente de verdad cayó fue Hit the Stage, un concurso de baile al que entró con menos de tres meses de debut. Un novato desconocido en el mismo programa que su sunbae Taemin, abrió el primer episodio recreando la caminata de araña de El Exorcista como coreografía, y el estudio enloqueció. Ganó la tercera ronda y lloró a mares, lo cual es gracioso porque en un reto para ver quién lloraba más rápido no le salió ni una lágrima en más de 16 minutos. Music Station de Japón lo presentó como un bailarín que te hace olvidar la gravedad, y Taemin lo destacó como alguien cuya expresión tiene color propio, más allá de la técnica. Ten dice que al bailar imagina agua, viento o luces moviéndose en un cuarto oscuro, y por eso se dice que pinta con el cuerpo. Es de los favoritos eternos para ver fancams.
Su voz fue el giro inesperado. Quienes solo lo conocían como rapero por el debut se sorprendieron con su falsete limpio en el solo Dream In A Dream de 2017. Pero pasó casi tres años sin un equipo fijo. En un fan meeting de cumpleaños en Bangkok en 2019 lloró agradeciendo a los fans por esperar, y ese mismo año fue anunciado en WayV, el equipo de NCT enfocado en China, y en el supergrupo SuperM. En la primavera de 2018 apenas podía escribir su propio nombre en chino; un año y medio después ya presentaba canciones solo en chino. Tailandés, inglés, coreano, chino y ahora japonés, y cuenta que en sus sueños el idioma cambia según quién aparezca. Su compañero MARK ha dicho que siempre carga un cuaderno para estudiar idiomas.
En 2024 lanzó su primer mini álbum solista, TEN, y salió de gira por Asia con un fan concert que pasó por Bangkok. Al año siguiente STUNNER le dio sus primeras victorias solistas en programas musicales, en The Show y Music Bank.
En el fandom existe un chiste: los Anales de la Dinastía Ten. Hay más de 1,600 fotos suyas de la infancia circulando en internet, tantas que bromean con que lo siguiente será un ultrasonido. Hasta hay fotos con las cejas rapadas de cuando se hizo monje budista por un tiempo corto, alrededor de los 20, un rito muy común entre los hombres tailandeses. Su cara felina lo vuelve protagonista fijo de edits de gatos, y su manía de darse la vuelta para crear suspenso antes de hacer aegyo le ganó el título de maestro del aegyo. Suelen mencionarlo junto a LISA como los dos tailandeses que debutaron en Corea, y ambos compartieron escenario en una colaboración de baile en el SBS Gayo Daejeon de 2016. Color favorito: negro. Ropa, plumas, cuadernos, todo negro.