Chungmuro (충무로)
Es una calle del centro de Seúl, pero cuando un coreano dice "Chungmuro" casi siempre habla de la industria del cine coreano entera. Igual que decir "Hollywood" para hablar del cine gringo.
El nombre viene de Chungmugong, el título póstumo del almirante Yi Sun-sin, que nació en el viejo barrio de la zona. Durante la ocupación japonesa el lugar se llamaba Honmachi y era el corazón comercial japonés; en un censo de 1935 casi todos sus habitantes eran japoneses. Tras la liberación, bautizarla con el nombre del almirante que derrotó a la flota japonesa fue un mensaje clarísimo: borrar el mapa colonial. Justo al lado quedan Myeongdong y Euljiro.
Lo del cine llegó después de 1945. En los 60 y 70 la calle estaba llena de salas enormes y oficinas de productoras, y en 1983 un programa de KBS tituló su primer episodio "El Hollywood de Corea, la calle del cine de Chungmuro". Esa época también tenía su lado oscuro: detrás de muchas productoras y distribuidoras había mafias, y nadie contaba bien la taquilla fuera de Seúl. Cuando los grandes conglomerados entraron en los 90 con una producción más ordenada y multicines, ese sistema quedó fuera, y ese camino terminó llevando a la era de las películas de diez millones de espectadores.
El giro de la historia: hoy casi no quedan productoras en Chungmuro. La mayoría se mudó con el desarrollo de Gangnam y después de Sangam, y los cines viejos cerraron ante los multiplex. Ahora la calle es de imprentas y tiendas de motos. Cuando la división de cine de CJ ENM mudó su sede al barrio en 2020, eso solo ya fue noticia.
Pero la palabra sigue vivísima. Los titulares repiten "el novato en el que Chungmuro tiene los ojos puestos", y cuando un actor de dramas salta al cine se habla de su debut en Chungmuro. Pasar de los teatros de Daehangno a Chungmuro es la ruta clásica de un actor, y ahí también se forman los robaescenas. A Song Kang-ho le dicen la cara de Chungmuro, y Park Jung-min es uno de sus actores más queridos. Si hablas del cine de acción de Ryoo Seung-wan, del noir coreano o de The Man from Nowhere, el escenario siempre es Chungmuro. Cuando el japonés Hirokazu Kore-eda filmó Broker con elenco coreano, la prensa lo presentó como su encuentro con Chungmuro. Y cuando el MeToo llegó al cine en 2018, el nombre en los titulares fue Chungmuro.