peullaetpom nodong (플랫폼 노동)
Trabajo que te asigna una app y que se paga por encargo. Los repartidores en moto y los choferes designados son el ejemplo típico, y como no son ni empleados ni jefes, quién responde cuando se lastiman o enferman ha sido una pelea larga.
Si en un k-drama aparece alguien con casco de moto recorriendo callejones al ritmo de las notificaciones del celular, casi seguro hace este trabajo. El chofer designado que llamas después de una noche de tragos, los paquetes y las entregas de madrugada que aparecen en tu puerta, el taxi que pides por app: buena parte de la famosa comodidad coreana se sostiene en este tipo de trabajo.
En lo legal se cruza con una categoría llamada "trabajadores de forma especial", teukgo para abreviar. En la práctica trabajan para una empresa, pero en el papel son independientes, así que lo que ganan cuenta como ingreso de negocio y no como salario. La ley de seguridad laboral enumera oficios específicos para protegerlos, como agentes de seguros, caddies de golf, mensajeros de paquetería, choferes designados, mensajeros exprés y tutores a domicilio. Cuando los repartidores de comida se multiplicaron hasta cientos de miles a finales de los 2010, la ley se cambió para incluirlos. La ley de seguro de empleo los llama "proveedores de trabajo".
La explosión llegó con las apps de delivery. Antes cada restaurante tenía sus propios repartidores, pero pagar por pedido a una agencia salió más barato que cubrir un sueldo mensual y los cuatro seguros obligatorios. Hacia 2018, aparte de los restaurantes chinos, de pollo frito y de pizza, casi ningún local contrataba repartidores directamente. Además, las motos no tienen placas comerciales aparte, así que un repartidor que trabaja con seguro particular puede quedarse sin cobertura tras un choque.
La libertad de trabajar cuando quieras atrae desde la generación MZ hasta gente que sigue trabajando después de jubilarse, pero faltan estabilidad y prestaciones. Por eso los repartidores siguen organizándose en sindicatos para exigir protecciones básicas, y hay quien lo llama la versión más extrema del problema del empleo precario en Corea.